CAMAGÜEY.- En medio de enormes dificultades generadas por el cerco del gobierno estadounidense, el Hospital Provincial Clínico Quirúrgico Docente Manuel Ascunce Domenech de Camagüey mantiene la atención a más de 150 pacientes renales crónicos que dependen de la hemodiálisis para vivir.
Los testimonios de Santiago Acosta Gamboa y del joven Ainier Daniel Mirabal confirman la profesionalidad y la entrega del colectivo médico y de enfermería. A pesar de la escasez de insumos y de la reducción a dos sesiones semanales, ambos destacan que nunca han dejado de recibir el tratamiento y que, en cada jornada, los trabajadores de la salud ponen todo su empeño en salvar vidas.

La doctora Jenny Rodríguez Lino, jefa del Servicio de Hemodiálisis, explica que actualmente solo funcionan 15 máquinas de diálisis, debido a roturas y a la imposibilidad de adquirir piezas de repuesto por las restricciones impuestas a Cuba.
“Tenemos la misma cantidad de pacientes y hay que salvarles la vida a todos. Por eso se han regulado las sesiones a cuatro horas, dos veces por semana”, señala.
Los problemas eléctricos agravan la situación, muchas máquinas han perdido sus baterías y se apagan automáticamente, lo que obliga a las enfermeras a mantener manualmente la circulación de la sangre para evitar coágulos.
Un alivio para los pacientes ha sido la incorporación de una flota de 10 autos eléctricos destinados a su traslado. Estos medios, con buen confort, permiten que los enfermos continúen la convivencia con sus familiares sin necesidad de permanecer ingresados. Los propios pacientes reconocen la disciplina y puntualidad de los choferes, lo que contribuye a sostener la calidad del servicio en medio de las limitaciones.

También se atienden casos en diálisis peritoneal, un servicio igualmente impactado por las carencias. Sin embargo, ningún enfermo ha quedado sin tratamiento en Camagüey.
Pacientes y familiares reconocen la heroica batalla del personal sanitario, que enfrenta día a día las consecuencias de la política genocida del bloqueo y el cerco energético de Estados Unidos contra Cuba, medidas que ponen en riesgo la salud y la vida de los sectores más vulnerables.
El servicio de nefrología en Camagüey es un ejemplo de resistencia y compromiso humano, donde médicos, enfermeras y trabajadores del transporte se convierten en protagonistas de una lucha diaria por la vida.