CAMAGÜEY.- El próximo primero de septiembre comenzará el curso escolar 2026-2027. En la provincia abrirán sus puertas 716 instituciones educacionales, de las cuales 690 son escuelas, con una matrícula prevista de más de 95 000 educandos. En un curso que se desarrollará en situaciones complejas, saber gestionar los procesos educativos desde el territorio resulta clave para mantener la calidad de la enseñanza.
A pesar de la crisis electroenergética que limita las actividades en todo el país, la provincia se enfrenta a un escenario marcado por el déficit de profesores, realidad que se ha mantenido en los últimos años, sobre todo en las enseñanzas de Secundaria Básica, Preuniversitario y la enseñanza técnico profesional. La cifra de necesidades asciende a casi 3000 docentes, y como alternativas para suplir este número se prevé la contratación y la reincorporación de jubilados.
En la reunión de trabajo que contó con la presencia de la Dr. C. Naima Ariatne Trujillo Barreto, ministra de educación, se hizo un llamado a mantener la mayor presencialidad, dejando claro que las decisiones en la gestión del curso escolar se deben tomar desde los territorios, dígase la cantidad de sesiones a trabajar, la cantidad de días, la realización de concentrados para educandos que se enfrentan a formas de estudio no idóneas.
Hasta el momento, y según el informe presentado por la Dirección de Educación en la provincia, se mantiene el transporte escolar para los más de 1000 estudiantes ubicados en escuelas de la educación especial. En el caso de esta enseñanza se descentraliza una matrícula de 157 educandos, de ellos 109 se insertan en escuelas primarias con atención de un profesor de educación especial y 48 recibirán atención ambulatoria.
Abrirán sus puertas 62 círculos infantiles y 20 casitas para una matrícula de 6952 niños. En el transcurso del año y si surgen limitaciones en los aseguramientos se adoptarán variantes como la disminución de sesiones y días o la concentración por consejos populares para la atención a familias vinculadas a actividades imprescindibles.
Por su parte, el territorio cuenta con 440 escuelas primarias, de las cuales 422 abrirán para el 100% de los estudiantes, mientras en las otras se descentraliza parte de la matrícula (102 estudiantes), adoptando como medida la incorporación de educandos a escuelas rurales o la atención individual de casos específicos por profesores.
En la enseñanza de secundaria básica se descentralizan de sus instituciones 910 educandos que se ubicarán en escuelas primarias pertenecientes a su localidad, y resulta preocupante que 467 de ellos serán atendidos por maestros primarios, aunque se reforzará con el traslado de 6 docentes de secundaria básica y 8 funcionarios municipales. En el caso de la merienda escolar se recibirá en 59 escuelas, y en el caso de no poder lograr sostenibilidad en ello se dará una sola sesión de clases.
De preuniversitario abrirán 26 centros de este nivel educativo y solo se descentralizan 97 educandos del IPU Salvador Cisneros en Minas para un centro mixto en la comunidad de Redención y una primaria en Senado, los cuales serán atendidos por profesores de preuniversitario y funcionarios municipales.
El IPVCE Máximo Gómez Báez presentan una situación similar a la del curso anterior, se trasladan 299 internos hacia los preuniversitarios de sus municipio, y solo 9 serán atendidos de forma menos idónea (en escuelas primarias o secundarias). No obstante, se continúan analizando estrategias para acercarlos a un mejor escenario, a través de concentrados y luego trabajo independiente en sus localidades.
La enseñanza técnica-profesional comenzará con una matrícula de más de 8600 educandos, y alrededor de 400 estudiantes serán atendidos por profesores de primaria y secundaria. En el caso de la enseñanza pedagógica se afectan 479 estudiantes que se ubicarán en 47 sedes en los municipios. Se identifican 17 educandos que viven en comunidades aisladas y se busca la variante de internarlos en alguna institución durante períodos para garantizar la docencia.
Con respecto a las condiciones de infraestructura se han declarado listas la mayoría de las escuelas; aunque 52 centros (1 en Nuevitas y 51 en Camagüey) no se encuentran certificadas por problemas en cisternas o depósitos de agua, y en el caso del municipio de Guáimaro quedan pendiente 12 instituciones.
La ministra de educación, Naima Ariatne Trujillo Barreto, hizo un llamado a flexibilizar los procesos docentes de acuerdo a las características de cada territorio, con la premisa de mantener la mayor presencialidad posible. De igual forma, se refirió a insertar a los educandos en proyectos, ya sean organizados por jóvenes en la Universidad, las empresas o por zonas educativas. “Este curso la educación tiene que ser de todos y para todos”, comentó refiriéndose al apoyo intersectorial para lograr llevar a cabo los procesos docentes de una educación masiva y gratuita.