LA HABANA.- Como resultado de un juicio oral, público y ejemplarizante, en la Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Camagüey, el ciudadano Osvaldo Fernández Pichardo recibió una sanción conjunta de privación perpetua de libertad, por los delitos de terrorismo, y de portación y tenencia ilegal de armas o explosivos.

El Ministerio del Interior de Cuba (Minint) informó que, cumpliendo las garantías procesales y el respeto al debido proceso, los tribunales impusieron una sanción excepcional, rigurosa y proporcional a la gravedad del hecho cometido por Fernández Pichardo.

De acuerdo con la nota, en las imágenes que se divulgaron el 29 de mayo del pasado año se observó cuando el sancionado atacó por la espalda y con un arma blanca a una oficial de policía desarmada y vestida de uniforme, causándole lesiones que pusieron en peligro inminente su vida y requirieron tratamiento médico.

La nota precisa que en la vista se demostró que una persona residente en Estados Unidos propuso al acusado la suma de 600 dólares para agredir a un miembro de la Policía Nacional Revolucionaria en un lugar público.

Como sanciones accesorias se aplicó a Osvaldo Fernández Pichardo la privación de los derechos públicos, el comiso de objetos y bienes relacionados con el hecho y la prohibición de expedición de pasaporte y salida del territorio nacional; también se dispuso la obligación a indemnizar los perjuicios causados a la oficial.

A continuación transmitimos íntegramente la nota del Minint:

Una sanción conjunta de privación perpetua de libertad recibió el acusado OSVALDO FERNÁNDEZ PICHARDO en la Sala Primera de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Camagüey por los delitos de Terrorismo, y de portación y tenencia ilegal de armas o explosivos.

Durante la vista del juicio oral, público y ejemplarizante, correspondiente a la causa No.6 de 2025, se demostró que, a FERNÁNDEZ PICHARDO, una persona mencionada en el proceso investigativo quien reside en Estados Unidos y pose un amplio activismo contra la Revolución cubana, le propuso la suma de 600 dólares para que agrediera a un miembro de la Policía Nacional Revolucionaria en un lugar público, y de esta forma provocara temor en las personas, alterara el orden y fomentara sentimientos de inseguridad en la población.

En las imágenes que se divulgaron el 29 de mayo del pasado año, se observó cuando el sancionado, aprovechándose de su complexión física, atacó por la espalda y con el empleo de un arma blanca, a una oficial de policía desarmada y vestida de uniforme que transitaba por el boulevard de la calle República, de la ciudad de Camagüey. Las lesiones causadas pusieron en peligro inminente la vida de la oficial y requirieron tratamiento médico.

Como sanciones accesorias se le aplicó la privación de los derechos públicos, el comiso de objetos y bienes relacionados con el hecho y la prohibición de expedición de pasaporte y salida del territorio nacional. También se dispuso la obligación a indemnizar los perjuicios causados a la oficial del Ministerio del Interior.

En la tramitación de proceso y en el acto del juicio oral, se cumplieron las garantías procesales y el respeto al debido proceso, consagrados en la Ley del Proceso penal y la Constitución de la República. El acusado contó con representación letrada designada desde la fase investigativa.

Los agentes de la Policía Nacional Revolucionaria tienen dentro de sus funciones la de garantizar el orden público y la tranquilidad ciudadana. Es por ello que este suceso delictivo fue ampliamente repudiado cuando se conoció; y, hoy, en nombre del pueblo, los tribunales impusieron una sanción excepcional, rigurosa y proporcional a la gravedad del hecho.