CAMAGÜEY.- Cuando pensamos en el sector del turismo, la imagen que suele venir a la mente es la de un recepcionista sonriente, un camarero eficiente o un guía explicando la historia de una plaza. Son los rostros visibles de una industria que en Cuba constituye una de las principales fuentes de ingreso a la economía.
Pero detrás de cada hotel, restaurante e instalación turística existen profesionales cuyo trabajo permanece invisible para el viajero, aunque sin ellos nada sería posible.
Bien lo sabe Zoraima Sáez, jefa de departamento de Administración Inmobiliaria de INMOTUR, la Unidad Empresarial Inmobiliaria del Turismo en Camagüey, entidad que se encarga de que estén en óptimas condiciones los espacios donde luego brillarán los trabajadores de mostrador.
Su departamento gestiona la actividad comercial y el cobro de arrendamiento de los inmuebles. Una labor que jamás imaginó desempeñar cuando estudiaba la carrera de Derecho. "Me veía más en un bufete o en la fiscalía, no pensé trabajar en el sector del turismo", recuerda.
Su camino comenzó en la inmobiliaria como asesora legal, pero poco a poco fue incursionando en el área comercial hasta convertirse en la responsable de un departamento clave para el funcionamiento de su entidad.
Es además la primera persona de su familia en trabajar en el turismo, aunque reconoce que sí tuvo influencia de amistades cercanas que ya estaban vinculadas al gremio.
La labor de Zoraima y su equipo forma parte de ese engranaje silencioso pero indispensable. "Como miembro de la entidad, del consejo de dirección y por la actividad que desarrollamos, estamos involucrados siempre como eslabón final en el proceso inversionista", explica.
Han sido parte activa de diversas obras de choque, como la construcción en 2014 de varias instituciones hoteleras y extrahoteleras con motivo de celebrarse el 500 aniversario de la ciudad de Camagüey.
Para Zoraima, ser parte del sector durante todos estos años ha sido una linda experiencia. Valora especialmente sentirse parte de un ámbito tan importante para el país, que constituye una de las fundamentales vías de ingreso a la economía cubana.
INMOTUR en Camagüey actúa fundamentalmente como una empresa arrendadora de inmuebles, pero sus funciones van mucho más allá: realiza inversiones y mejoras a sus instalaciones, controla y fiscaliza sus mantenimientos. Se encarga de que el escenario esté listo para que otros compañeros puedan ofrecer un servicio de excelencia.

Aunque su trabajo no lo vea el turista que se aloja en un hotel o cena en un restaurante, Zoraima y su equipo saben que sin su gestión diaria, sin las inversiones planificadas y los mantenimientos asegurados, la experiencia del visitante no sería la misma.
El 4 de marzo se celebró el Día del Trabajador del Turismo y vale la pena recordar que la industria viaja sobre los hombros de muchos. Están quienes reciben al cliente con una sonrisa, pero también están los que, como Zoraima, trabajan para que esa sonrisa pueda darse en un entorno digno, funcional y acogedor. Ellos son igualmente el turismo.