LA HABANA.- La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) informó hoy el fallecimiento de la actriz Paula Alí, Premio Nacional de Televisión 2026, reconocida por su extensa trayectoria en la televisión, el cine y el teatro.
La Uneac destacó en mensaje publicado en la red social Facebook que Alí fue una de las artistas más populares y queridas por el pueblo cubano, con una carrera de más de seis décadas marcada por rigor y compromiso profesional.
La actriz integró colectivos escénicos como Teatro Estudio y El Público, y participó en numerosas producciones cinematográficas, telenovelas y programas humorísticos que la convirtieron en un rostro familiar para varias generaciones.
Nació el 26 de enero de 1938 en Candelaria, en la entonces provincia de Pinar del Río, Paula Andrea Alí Rivera en 1959 comenzó su carrera artística, como modelo televisiva. En 1965 pasó al Teatro Martí, y en 1970 a Teatro Estudio.
Su versatilidad le permitió asumir personajes dramáticos y de gran intensidad emocional, aunque dejó una huella especial en la comedia, género al que aportó naturalidad y carisma dentro del panorama artístico nacional.
Con su desaparición física, la escena cubana pierde una intérprete imprescindible, cuya obra permanecerá en la memoria colectiva y en la historia de las artes escénicas y audiovisuales del país.
La Uneac transmitió sus condolencias a familiares, amigos y compañeros de trabajo, y se sumó a las múltiples muestras de reconocimiento que hoy expresan miles de cubanos.
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Nacida en Candelaria, Pinar del Río (actual Artemisa), Alí Rivera forjó una de las carreras más extensas y queridas de la escena cubana, con una entrega absoluta al arte durante más de seis décadas.
Su vínculo con el mundo de las tablas comenzó en 1965, al integrarse al emblemático Teatro Martí, institución esencial del teatro vernáculo cubano donde compartió escenario con figuras legendarias; pero fue en 1970 cuando su carrera dio un salto definitivo, al ingresar al prestigioso grupo Teatro Estudio, una de las compañías más importantes del país, a la que perteneció hasta sus últimos días.
Bajo la dirección de grandes maestros como Bertha Martínez (1931-2018), Héctor Quintero (1942-2011), Vicente Revuelta (1929-2012), Abelardo Estorino (1925-2013) y Carlos Díaz, Paula Alí, como era conocida por su público, construyó un legado teatral imborrable.
En tales escenarios inmortalizó personajes en obras clásicas de la dramaturgia cubana y universal, destacando su participación en La casa de Bernarda Alba (1970), dirigida por Berta Martínez; El Premio Flaco (1972), bajo la dirección de Héctor Quintero; y, más recientemente, un memorable protagónico en La Celestina, con dirección de Carlos Díaz.
Alexis Triana, presidente del ICAIC, escribió este lunes en sus redes la significación del paso a la inmortalidad de una gran artista y extraordinaria mujer cubana, cuyo rostro y acción es hoy parte imprescindible de la identidad de la cinematografía nacional.
Siempre merecerá todo el homenaje quien decidió vivir y fundar desde su patria. ¡Honor y gloria, maestra!, concluye el titular de la institución rectora del séptimo arte revolucionario dentro del Ministerio de Cultura.
Paula Alí participó en más de una treintena de películas, filmografía que incluye títulos como Guantanamera, Lista de espera, Miel para Ochún, Nada y Perfecto amor equivocado, describe Cubacine ICAIC en su perfil de Facebook.
La pequeña pantalla la tuvo en memorables personajes de series y telenovelas como El año que viene, Enamorada del mar, Retablo personal, Las huérfanas de la Obrapía, Salir de noche, ¡Oh, La Habana!, La otra esquina, Vuelve a mirar y Los hijos de Pandora.
A lo largo de su carrera recibió múltiples reconocimientos, entre ellos la India Catalina de Oro (2004), el Premio ACTUAR por la Obra de la Vida (2019) y, recientemente, el Premio Nacional de Televisión 2026.
Fue, ante todo, una mujer de teatro; su partida deja un vacío inmenso en la cultura cubana, pero su legado permanecerá vivo en cada escenario, en cada obra y en el corazón de un pueblo que la admiró y la quiso siempre.