Y es que si bien los más pequeños cumplieron su cometido y ascendieron hasta la cuarta plaza del podio general (428 puntos, un puesto por encima del año precedente), entre los juveniles las noticias llegan con un cariz más adverso y su novena plaza (279,5 rayas) deja pocos márgenes para la celebración.
Esta vez el desempeño de los de la categoría superior fue incluso más discreto que el que habían rubricado en las primeras jornadas de competencia, realizadas durante el mes de abril, cuando su balance de triunfos los hizo descender hasta la séptima posición.
Por deportes –tanto en escolares como en juveniles– la mejor actuación corrió por cuenta del clavados (primero entre los más pequeños y terceros de los mayores), en tanto la lucha, el boxeo, el taekwondo y las pesas (segundas posiciones), se mantenían como los principales aportadores a la causa agramontina.
Entre las provincias el dominio fue para los de la capital, quienes se mantuvieron indetenibles en ambas categorías; respecto a medallas Camagüey terminó sexto (34 de oro, 48 de plata y 53 de bronce). La Habana (137-98-94) lideró cómodamente el medallero.
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