Con las capturas de abril y mayo, meses de máxima producción, y la pesca intensiva de junio y en lo que va de julio en varios embalses afectados por la sequía, a los pescadores solo les resta 1 600 toneladas para cumplir el plan anual de Camagüey, que desde inicios del actual año obtiene resultados prometedores.

“Presas como Muñoz, en Florida, y Najasa 1 sumaron entre las dos unas 600 toneladas en los meses del pico productivo. Tuvimos que trabajar así debido a la escasez de las precipitaciones y el desarrollo de la biomasa en esos acuatorios.

“En lo que va de año sobrepasamos los planes y capturamos 1,5 millones más de especímenes pactados”, puntualizó Ernesto Veloz Atencio, jefe de producción de la Empresa Pesquera de Camagüey (PESCACAM).

El directivo informó que las presas más comprometidas con el azote de la sequía son las dedicadas a la cría de alevines, aunque también presentan dificultades serias embalses destinados a la producción como El Porvenir, en Esmeralda y Jimaguayú, el mayor de la provincia, donde en estos momentos operan varias brigadas para la extracción oportuna.

La tenca, carpa, tilapia y claria constituyen las principales especies explotadas en el territorio, que ocupó el segundo lugar nacional en el primer semestre, solo superado por Sancti Spíritus, cuyos planes anuales apenas rebasan las 400 toneladas.

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