CAMAGÜEY.- ¿Cuántos millones de niños en el mundo no saben que hoy es su Día Internacional? Sucede que millones son explotados laboralmente, no conocen los juegos infantiles, ni siquiera el abecedario porque carecen de escuelas, hogares dignos y padres con trabajo, y por esa desatención gubernamental mueren a causas de “enfermedades” curables, por ejemplo: el parasitismo y el hambre.

En muchos países ricos, donde las empresas extranjeras y una pequeña minoría nativa saquean la riqueza nacional de todos, los infantes tienen que deambular por las calles, limpiar parabrisas, recoger sobras de comida en latones de desperdicios y hasta caen en manos inescrupulosas y sádicas que los manipulan por los horrendos vericuetos de las drogas y la prostitución infantil.

No pocos son sacados de sus pueblos de residencias y, criminalmente, utilizados para la extracción de órganos vitales de vida que se negocian en clínicas privadas y hospitales del “primer mundo”. Cuando menos, niños de padres pobres y prole prolífera, son comprados o robados para que ilegalmente los adopten familias pudientes de países “blancos”, sin el más humano sentimiento de pesar.

Hoy, que se celebra el Día Internacional de la Infancia miremos al derredor y comparemos cuántos niños descalzos, semidesnudos, desnutridos, con los vientres inflamados y hambrientos… se baten por la vida en cualquier lugar de este rico planeta administrado por una minoría que poco le importa un niño más o menos y en cambio, financian nuevas guerras para que muchas mujeres embarazadas, madres, pequeños, adolescentes y jóvenes, mueran en las obligadas travesías terrestres y marítimas, dejando las riquezas ancestrales-naturales que les son arrebatadas tras los conflictos bélicos, para seguir enriqueciendo la injusticia de la desigualdad humana.

Sin embargo, en ninguno de los ejemplos de marras hay un niño cubano, lo habría si no hubiera triunfado en enero de 1959 la Revolución verde olivo de Fidel Castro Ruz, quien nos enseñó como José Martí, que los niños son la esperanza del mundo…pero para ello tienen que nacer, desarrollarse y crecer felices como ocurre en esta pequeña Isla, frente al peor imperio de la historia universal.