CAMAGÜEY.- Evocar al Comandante Hugo Rafael Chávez Frías en el cuarto aniversario de su partida física, y al Líder de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz a solo unos cuatro meses de marcharse hacia su eterna presencia en la memoria de los pueblos latinoamericanos y caribeños, estuvo dentro de los objetivos de la recién celebrada XIV Cumbre Extraordinaria de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) a la que asistieron los Jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros, en Caracas, Venezuela, este fin de semana.

A la sombra del pensamiento unitario e integracionista de sus fundadores, al intervenir en el cónclave, el presidente cubano Raúl Castro Ruz calificó de crucial la etapa de estos momentos de nuestra historia, “en la que un retroceso a escala regional tendría impacto muy negativo para nuestros pueblos” y consideró que la integración solidaria de los países miembros del ALBA-TCP es una condición imprescindible para avanzar hacia el desarrollo, frente a la creciente formación de grandes bloques que dominan la economía mundial.

Tanto en las sesiones a puertas cerradas como en la pública, los jefes de Estado y de Gobierno presentes al intervenir expresaron la voluntad política de fortalecer la unidad regional de los países latinoamericanos y caribeños, como piedra angular para hacer frente a los desafíos de los poderes hegemónicos que pretenden imponer el neoliberalismo como sistema de Gobierno a nuestros pueblos.

La Cumbre alertó acerca de la amenaza que significa para el comercio exterior de las naciones del área la política proteccionista que pretende implantar el Gobierno de los Estados Unidos, que necesariamente tendrá un impacto negativo en la competitividad de sus principales productos de exportación, fundamentados en su gran mayoría en materias primas no manufacturadas.

Coincidieron los oradores en que el muro que se pretende levantar en el norte de México para tratar de impedir la entrada de inmigrantes a territorio estadounidense, no es solo contra ese hermano país sino contra todas las naciones y pueblos de Nuestra América.

“La pobreza, las catástrofes, los migrantes, no se contienen con muros, —dijo el presidente cubano Raúl Castro— sino con cooperación, entendimiento y paz”, a la vez que expresó la más firme solidaridad de Cuba con el pueblo y el Gobierno mexicano.

Quedó evidenciado que en la región el ataque principal está dirigido hacia Venezuela, objeto de arbitrarias sanciones contra sus principales dirigentes y falsas acusaciones para tratar de desautorizarlos moralmente, así como objeto también de una orden ejecutiva del Gobierno estadounidense donde se le declara como una amenaza para la seguridad de ese país, argumento absurdo que podría conducir incluso, a una agresión militar directa.

La defensa de Venezuela y de su revolución —dice la Declaración Final de la Cumbre— no es un problema exclusivo de los venezolanos, es causa que convoca a todos los que luchamos por la verdadera independencia en América Latina y el Caribe.

El ALBA-TCP consideró oportuno expresar su preocupación por el tratamiento a nuestros hermanos latinoamericanos y caribeños que se encuentran en condición de migrantes y en ese sentido propuso reactivar el Fondo para el Apoyo Legal y Asesoría a los Migrantes dentro del Banco del Alba.

Nos une la solidaridad, la complementariedad, la justicia y la cooperación, dicen las naciones miembros del ALBA-TCP ¡Defendamos, la unión, la dignidad y la soberanía de Nuestra América!