Así, sintetizaba mi convicción acerca de la viabilidad del modelo antítesis del capitalismo en la Mayor de las Antillas, a pesar de que se vislumbraba una inmediatez gris y puntos negros. Hoy, confieso que siento sano orgullo por lo que escribí en aquella ocasión.

Recuerdo con toda nitidez que con la emergencia de los noventa del siglo XX, la mayoría de analistas a escala internacional y un número del patio pensaban que era inevitable la desaparición de la obra iniciada con la Revolución de Octubre de 1917. No eran pocos quienes entendían que si Moscú perdía su esencia socialista, los días de La Habana revolucionaria estarían contados.

Sin embargo, el grueso de cubanos estábamos dispuestos a hacer realidad lo revelado por Fidel Castro el 26 de Julio de 1989 en Camagüey: “[…] si mañana o cualquier día nos despertáramos con la noticia de que se ha creado una gran contienda civil en la URSS, o, incluso, que nos despertáramos con la noticia de que la URSS se desintegró, cosa que esperamos que no ocurra jamás, ¡aun en esas circunstancias Cuba y la Revolución Cubana seguirían luchando y seguirían resistiendo!” .,

¡Y no solo resistimos sino que también nos desarrollamos!

Justo por obra y gracias a la extraordinaria faena que construimos en los últimos 25 años y más, actualmente exhibimos logros en el Caimán Verde que son reconocidos a nivel mundial. Ante todo, pienso en la seguridad ciudadana que se caracteriza por un ambiente de tranquilidad, orden interno y confianza en el sistema de justicia penal y policial; amén de la inexistencia de organizaciones criminales. Acredito que es dificilísimo encontrar en nuestro país a una familia preocupada porque uno de sus infantes pueda ser secuestrado para fechoría alguna.

Precisamente, en interés de nuestros más pequeños se utiliza la radio, la televisión, el cine y otros medios de comunicación social para divulgar sus derechos; existen centros de cuidado y atención a infantes en edad pre-escolar, en beneficio además de las madres trabajadoras; y adicionalmente, el país cuenta con un programa de carácter social basado en la comunidad que ofrece atención educativa a niños y niñas en edad temprana que, de conjunto con la modalidad institucional, da respuesta prácticamente al 100 por ciento de cobertura general de 0 a 6 años.

En cuanto a la seguridad social, salta a la vista la protección de unas 20 000 madres de hijos con discapacidad severa, lo que ha permitido que estas se ocupen personalmente de sus retoños y se dediquen exclusivamente a ello como actividad social. A ello se suma el Decreto-Ley No. 278 de 2010, sobre el Régimen Especial de Seguridad Social para los Trabajadores por Cuenta Propia, que ampara a la trabajadora gestante de este sector y consta de las respectivas prestaciones por maternidad.

Es un hecho tangible que el consumo y tráfico de drogas ilícitas no es un problema de impacto social en Cuba; que la atención al adulto mayor es prioridad dentro de la sociedad cubana en aras de garantizarle la calidad de vida mejor posible; que contamos con un Plan de Acción Nacional para la Atención a las Personas con Discapacidad, perfeccionado y actualizado para los años 2013-2016; y que es tangible la Educación Especial para niños que requieren atención muy especializada, pues son asistidos por profesores que les ayudan en el desplazamiento y movilidad, comunicación, autovalidismo, alimentación, cuidados higiénico-sanitarios y clima emocional positivo.

Apenas agrego a la larga lista de logros de la Revolución Cubana, el asunto de la igualdad de género y empoderamiento de la mujer. Son féminas el 49 % de la masa de trabajadores en el sector estatal civil y el 66,8 % de la fuerza de mayor calificación técnica y profesional del país, y contamos con el 38 % de ellas en los cargos de los órganos del Estado, or­ganismos del Gobierno, entidades nacionales, consejos de la adminis­tración y organizaciones superiores de dirección empresarial. Mas, nos debemos sentir insatisfechos por cuanto todavía nuestras compañeras pueden aportar mucho más de sus enormes talentos.

Así, al tiempo que ratifico el título “Existe y existirá el Socialismo en el mundo” y a la luz de los acuerdos del Séptimo Congreso de nuestro Partido Comunista que augura mejoras substanciales basadas en que la Revolución encontrará solución a sus problemas con el pueblo, certifico que en Cuba nos sobran razones para el jolgorio este Primero de Mayo.

{flike} {plusone} {ttweet}