El pueblo venezolano, sometido a una despiadada guerra económica que lo llenó de carencias de artículos de primera necesidad, de precios altos, de inflación, que lo aterrorizaron con decretos imperiales amenazantes y que estuvo todo el tiempo bajo una poderosa y engañosa propaganda de las trasnacionales de la información externa e interna, dio una lección de democracia al mundo al asistir un 74,25 % de los 19 millones de electores a las urnas y escoger, a su juicio, con plena libertad y seguridad, lo que le pareció más cercano a sus intereses de un supuesto cambio en las precarias condiciones en que se ha estado desenvolviendo su vida en aspectos vitales en los últimos tiempos.

Es incuestionable que los 99 diputados obtenidos por la oposición oligárquica han sido fruto del movimiento contrarrevolucionario que se articuló a escala nacional e internacional, mientras los 46 del Gran Polo Patriótico fueron el resultado de la conciencia chavista que supo enfrentar con arrojo y valentía todos los peligros y amenazas y sobreponerse con inigualable capacidad de resistencia a las escaseces y privaciones y que significan un 42 % de los votantes que asistieron a las urnas, por ciento demostrativo de que la semilla plantada por el Comandante Supremo germina con fuerza.

Durante las horas que duraron los comicios parlamentarios, que hubo necesidad de extenderlos una hora más para que todos pudieran votar, los ojos del mundo estuvieron pendientes de lo que ocurría en la patria bolivariana, con más de 130 acompañantes de diferentes organizaciones regionales, más de 4 000 nacionales y alrededor de unos 12 000 periodistas de los más diversos medios informativos nacionales e internacionales.

Aunque las elecciones se desenvolvieron en un clima de seguridad y tranquilidad, sin incidentes notorios, no faltó de los acompañantes de la MUD, quien diera la nota discordante y ello le tocó a Jorge Quiroga, expresidente de Bolivia, colaborador del dictador Hugo Bánzer , al que el CNE le retiró su credencial por emitir declaraciones injerencistas. En esta camada de expresidentes latinoamericanos invitados por la oposición, no faltaron “personalidades” como la panameña Mireya Moscoso, que indultó a los terroristas Posada Carriles y compañía, y otros no menos reaccionarios y derechistas.

La experiencia revolucionaria nos dice que de cada revés se extraen las enseñanzas provechosas para enmendar los yerros, reponer y reagrupar las fuerzas, articular nuevas tácticas y estrategias para alcanzar los objetivos propuestos.

El Gran Polo Patriótico tendrá que replantearse, como ha dicho el presidente Maduro, la consolidación de su unidad política e ideológica y abrir nuevos caminos para el desarrollo  y diversificación de una economía que no dependa solo de la renta petrolera.

Habrá que defender al pueblo en las nuevas batallas que están por venir, cuando se pretenda desmantelar el Estado socialista que tantos beneficios ha otorgado a todos los venezolanos con las múltiples misiones puestas en vigor, como la de la Salud, con Barrio Adentro, las educacionales, las de seguridad social, la de viviendas y otras.

La contrarrevolución laceró a la población para alcanzar sus fines políticos, habría que ver ahora si pueden parar la guerra económica que desataron y que además ha servido para enriquecer a muchos mediante el contrabando, los altos precios y el acaparamiento de los productos.

Quedan por adjudicar 19 curules por diversas razones, incluidas segundas vueltas en determinadas regiones, por lo que habría que ver si la oposición alcanza la tan ansiada mayoría para ellos (111 diputados ) con la cual ejercería el dominio en la Asamblea Nacional, prerrogativa que seguramente aprovechará para torpedear y dificultar la labor del Ejecutivo del presidente Nicolás Maduro.

En estos momentos difíciles, adversos circunstancialmente, no han faltado las voces de aliento y solidaridad de amigos, personalidades y mandatarios identificados con la causa de la Revolución Bolivariana y dentro de ellos la de Cuba, a través de su presidente Raúl Castro, en mensaje a Nicolás Maduro, en el que reconoce las extraordinarias batallas libradas por los venezolanos y le augura a él que bajo su mandato se alcanzarán nuevas victorias en las que no le faltará la lealtad de los cubanos, que estaremos siempre junto a la patria del Comandante Chávez.

{flike} {plusone} {ttweet}