CAMAGÜEY.- Todavía la opinión pública internacional no se repone del impacto causado por la masacre terrorista perpetrada el pasado viernes contra la población parisina en la que murieron inicialmente 129 personas, la mayoría franceses, y otras 352 resultaron heridas, de las que fallecieron otras tres para elevar la cifra de víctimas hasta ahora a 132.

Según las informaciones que se han ido develando durante el fin de semana, siete terroristas suicidas armados con fusiles AK atacaron diferentes puntos en el corazón de Paris, entre ellos la sala de conciertos Bataclán, restaurantes, cafeterías, áreas deportivas, y transeúntes, lugares en los que dispararon a mansalva contra las personas y posteriormente detonaron los explosivos que llevaban adheridos a sus cuerpos.

Solamente en la sala de conciertos, repleta de público amante del rock, los terroristas, según relatos de sobrevivientes, comenzaron a disparar sus armas sorpresivamente sobre los asistentes y después hicieron estallar los explosivos que portaban al punto de causar, solo en este lugar, 89 muertos y decenas de heridos.

Se dice también que al hacerse sospechoso, uno de los suicidas fue detenido en los alrededores del estadio de fútbol Stade France, donde se disputaba un partido entre los equipos de Francia y Alemania ante 80 000 espectadores al que asistía el presidente francés Francois Hollande, quien al tratar de huir hizo estallar los explosivos.

El Estado Islámico, que reivindicó la realización de los atentados, en represalia por la participación del Gobierno galo en la coalición que bombardea sus posiciones en Siria e Irak, anunció mediante comunicado que atacaría otros miembros de dicha coalición, entre ellos Estados Unidos, que la lidera, Australia , Canadá, Bélgica y otros.

Por su parte, el presidente Hollande declaró tres días de duelo nacional, dijo que el país se encontraba en estado de guerra, ordenó el cierre de las fronteras y anunció el estado de emergencia, medidas que no se tomaban desde la Segunda Guerra Mundial.

En décadas este ha sido el atentado más grave sufrido en suelo francés, aunque como se recordará, en 1983 hubo 8 muertos durante una explosión en el aeropuerto de Orly, el 12 de abril del ‘85, 18 fallecidos por explosión en un restaurante y el más reciente, el asalto al semanario humorístico Charlie donde perdieron la vida 20 personas.   

Durante las investigaciones han sido detenidos ocho sospechosos y se afirma que en uno de los lugares de los hechos fue encontrado un pasaporte de un individuo sirio que se supone había entrado como refugiado con tránsito por Grecia.

De ser positiva la identidad del terrorista como refugiado esto supondría un nuevo elemento para fortalecer las posiciones de los gobiernos europeos que se oponen a la recepción en sus países de los emigrantes que huyen de los conflictos creados en Siria e Irak.

Mientras, los parisinos se reponen de las horas de horror que vivieron el viernes 13, y el mundo declara su pesar por las víctimas y su solidaridad con el pueblo francés, entre ellas la del Gobierno y los cubanos todos, los millones de residentes islámicos que viven en las naciones europeas se deslindan de las acciones terroristas del EI, ante el temor de que pudiera desatarse una ira xenofóbica que los haga a ellos también víctimas inocentes de una irracional venganza.

La cumbre del G20 que se celebró en Turquía se pronunció enérgicamente por el combate al terrorismo, uno de los puntos de su agenda, y cuyas acciones cobran mayor relevancia teniendo en cuenta los hechos ocurridos ahora en la capital francesa.

Todo lo ocurrido en París, el viernes 13 (+ Fotos, Videos e Infografía)

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