Esa estrategia es la que en la actualidad se está poniendo en práctica contra Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional venezolana, a quien pretenden vincular nada menos que con la jefatura de un cartel de narcotraficantes llamado Los Soles, que opera en varios estados fronterizos con Colombia.

Cabello, considerado uno de los más importantes dirigentes chavistas, participó en la rebelión militar del 4 de febrero de l992 junto a Hugo Chávez  y es además de presidente de la Asamblea, el primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela, por lo tanto, demeritar su figura tanto nacional como internacionalmente acusándolo de narcotraficante y lavado de dinero, restaría credibilidad y autoridad al Gobierno bolivariano, objetivo que se persigue con esta campaña.

Fijémonos de donde salen las primera “piedras”, nada menos que del diario miamense Nuevo Herald, el mismo libelo que se ocupó de demonizar a los Cinco Héroes cubanos durante el juicio amañado por el supuesto delito de “espías”  y que atemorizando al jurado y con la venalidad de una jueza, logró que se condenaran a exageradas penas carcelarias que incluyeron cadenas perpetuas a algunos de sus miembros y que tuvieron que ser liberados tras acuerdos entre los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos.

La acusación montada por el Herald de que fiscales federales (cuyos nombres no se revelan) investigaban a Cabello por los mencionados cargos, fue “confirmada” por el diario Wall Street Journal  y el ABC, de España, formando una de las comparsas manipuladoras más corrupta y engañosa de los medios de difusión internacionales.

Está de más mencionar la indignación con que los venezolanos han recibido esta arremetida contra el dirigente chavista, comenzando por el presidente Nicolás Maduro quien la considera una acusación contra él en lo personal y contra todo el Gobierno bolivariano y la rechazan de plano, igual a lo hecho por la propia Asamblea Nacional, el Tribunal Supremo y otras instituciones sociales y políticas.

Desde luego, que los funcionarios de justicia estadounidenses no han dicho una palabra sobre tales cargos contra Cabello, quien ha conminado a que se presente una sola prueba de lo que dicen los libelos, al tiempo que ha demandado por propagar  tales infamias al diario español ABC y a los venezolanos Diario Nacional y Tal Cual y al sitio web La Patilla.

Para muchos, es evidente que en un año en el cual se celebrarán elecciones legislativas donde se definirán los curules que integrarán la Asamblea Nacional, tanto la oposición derechista como sus patrocinadores en el exterior, tratan de descalificar moralmente a los líderes del Partido Socialista Unido de Venezuela y con ello sus candidatos a diputados, para hacerse con el control del órgano legislativo, que hasta ahora le ha sido adverso.

Claro que materializar dicha aspiración les será muy difícil si tenemos en cuenta su fragmentación y la falta de un programa atractivo para las masas bolivarianas y lo peor que tienen en contra  es la conciencia chavista de éstas adquirida a lo largo de todos estos años en que lograron la plena soberanía de la patria, y el uso y disfrute de la riqueza natural petrolera y otras, para beneficio de los millones de desposeídos que les dejó la Cuarta República, y todas las anteriores democracias “representativas”

 
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