CAMAGÜEY.- Es sabido que la intención de los Estados Unidos de apoderarse de Cuba se remonta a siglos y ha motivado una política hostil y sostenida. Esas agresiones incluyen, hace casi 60 años, un bloqueo comercial, económico y financiero que cuenta con amplia oposición incluso en ese propio país.

La idea de que el bloqueo es inoperante contra Cuba, y de que ello ha sido reconocido por el gobierno norteamericano, muchas personas lo asocian solo a la administración de Barack Obama.

Sin embargo, James Carter, en la confirmación del secretario de Estado de Cyrus Vance en enero de 1977, consideró necesario buscar vías para normalizar las relaciones entre la Mayor de Las Antillas y su país.

Diferentes agencias de noticias internacionales han destacado el pensamiento pacifista de Carter, quien siendo el presidente 39 de Estados Unidos mostró cierto acercamiento hacia Cuba, no exento de contradicciones.

Según puede leerse en la enciclopedia cubana Ecured, él asumió la primera magistratura en la Casa Blanca en el período 1977-1981 y tuvo en su haber la mejoría de la eficiencia del gobierno mediante la fusión de alrededor de 300 agencias estatales en 30, impulsó reformas en la legislatura, proveyó ayudas estatales a escuelas, creó centros comunitarios para niños con discapacidad mental, y amplió los programas educativos para los sancionados por la justicia.

La política exterior de Estados Unidos dio un giro radical en ese período: contribuyó, por ejemplo, a la caída del dictador Somoza en Nicaragua; reivindicó por primera vez los derechos del pueblo palestino ante las autoridades israelíes; y consiguió que Egipto e Israel firmaran una paz duradera (Camp David, 1979).

En marzo de 1977, Estados Unidos dio un paso en el proceso de normalización de las relaciones, expresado por Culver Gleysteen, jefe del Buró Cuba del Departamento de Estado, quien pidió una entrevista a la misión cubana ante la ONU y propuso la celebración de una reunión entre delegaciones de ambas naciones. ¿Objetivos? Considerar la conveniencia de firmar un acuerdo pesquero y otro sobre el linde de los límites marítimos.

Cuba aceptó y el 24 de marzo iniciaron las conversaciones que culminaron con la firma de los correspondientes documentos legales en La Habana el 27 de abril de 1977.

Una década después de concluido su mandato, en mayo del 2002, Carter visitó Cuba. De aquella ocasión, muchos cubanos recuerdan su desvelo por el ser humano. Él y su comitiva recorrieron obras sociales y de rehabilitación para niños discapacitados. El día 19 de ese mes el Líder Histórico de la Revolución Fidel Castro despidió al ex mandatario norteamericano en el aeropuerto José Martí. Volvieron a encontrarse el 30 de marzo del 2011.

Recientemente Carter señaló que los Estados Unidos es “la nación más belicosa en la historia del mundo”. Pressenza internacional press agency, desde Santiago de Chile, difundió el 3 de mayo que él fue el único Presidente de los Estados Unidos que completó su mandato de 16 años sin guerra, ataque militar, ni ocupación.

Según la publicación, Carter, durante su lección regular en la escuela dominical de la Iglesia Baustista Maranatha, en su ciudad natal de Plains, Georgia, reveló que en conversación reciente con Donald Trump, este refirió sentirse preocupado por el crecimiento de la economía China, que se les “está adelantando”.

En cambio, al interior de su país, y hasta de su Gobierno, a muchos lo que les preocupa en realidad es la terquedad del actual inquilino de la Casa Blanca, el enfrentamiento con sus propios aliados, las amenazas a Rusia y a China, la agresiva política hacia Venezuela, entre otras posiciones descabelladas. La propia sociedad norteamericana rechaza sus posturas.

Entre sus últimos “desatinos” cuenta la activación del Título III de la Ley Helms-Burton contra Cuba, que ha encontrado cierto respaldo de la más acérrima mafia anticubana en La Florida, pero el contundente rechazo no solo de nuestro pueblo y Gobierno, sino de naciones, empresas y organizaciones de casi todo el mundo.

“Ante las sanciones de #EE.UU. contra #Cuba contamos con el apoyo casi unánime de las naciones que año tras año demandan en la Asamblea General de la #ONU el fin del bloqueo y con su voto evidencian el aislamiento de tan cruel política”.