CAMAGÜEY.- La ultraderecha venezolana, la colombiana y la miamense están desesperadas, denunció el presidente Nicolás Maduro Moros después de haber salido ileso del atentado perpetrado contra su vida mientras presidía un acto en Caracas con motivo de aniversario 81 de la Guardia Nacional bolivariana.

El magnicidio se intentó utilizando drones cargados de explosivos que se hicieron estallar cercanos a la tribuna presidencial donde no solo se encontraba Maduro, sino también una parte importante de su gabinete, de dirigentes del Polo Patriótico y de los altos mandos de las Fuerzas Armadas y el Ministerio del Interior por lo que de haberse consumado hubiese descabezado totalmente la Revolución Bolivariana, tras lo cual seguramente sobrevendría un caos de incalculables proporciones para la vida del pueblo venezolano y también para la región latinoamericana y caribeña.

De aquí la gravedad del hecho terrorista y el grado de desesperación que denota la ultraderecha apoyada por el imperialismo norteamericano que al parecerle agotada las vías de la guerra económica, el bloqueo financiero y la criminal política de sanciones y atemorizada por las medidas anunciadas por maduro a partir del 20 de agosto para enrumbar el país hacia el desarrollo integral y acabar con la impunidad de los que torpedean el proceso bolivariano, han decidido apelar nuevamente a la violencia como último recurso para lograr su vano intento de derrocar el gobierno de Maduro.

La ultraderecha bogotana encabezada por Juan Manuel Santos, el presidente colombiano saliente que entregará el poder este día 7 de agosto, en complicidad con la venezolana y la miamense se “animó” a tratar de asestar un golpe que consumara los fallidos intentos que a lo largo de su mandato ha puesto en ejecución para desestabilizar y hacer fracasar el proceso revolucionario chavista, pero tendrá que despedirse sin haber conseguido sus criminales objetivos.

Como consecuencia del atentado resultaron heridos siete militares, mientras los cuerpos de inteligencia detuvieron a varios sospechosos a través de los cuales seguramente se llegará a identificar, sin lugar a dudas, los autores intelectuales del intento de magnicidio contra Maduro y la alta dirigencia cívico-militar del país.

Desde todos los confines del mundo continúan llegando a Venezuela mensajes de personalidades internacionales y gobiernos expresando su solidaridad con el presidente Nicolás Maduro y la condena al hecho terrorista, entre ellos el del General de Ejército Raúl Castro, primer secretario del Partido Comunista de Cuba y Miguel Díaz –Canel Bermúdez, presidente los Consejos de Estado y de Ministros de la Isla.