Tomada de catalogodelogistica.comTomada de catalogodelogistica.comCAMAGÜEY.- Otro capítulo se abre en la extensa pero para nada aburrida saga que es el diferendo entre Estados Unidos y Cuba. Hace unos días, el Departamento de Estado anunció la creación de una Task Force o Fuerza de Tarea, grupo con la misión de examinar los retos tecnológicos y oportunidades para expandir el acceso a Internet y lograr el libre flujo de información en nuestro país. Rex Tillerson, secretario de Estado y sus compinches no podían quedarse fuera del gran negocio que es intentar subvertir el orden en Cuba.

Este equipo, que tendrá su primera reunión el próximo 7 de febrero en el edificio Harry S. Truman, del Departamento de Estado, no hace más que demostrar la conexión en los intereses de la élite política norteamericana, más allá de quien esté en la Casa Blanca. Si revisamos las directivas de Obama y de Trump coinciden casualmente en el punto de que es Internet una herramienta que pudiera favorecer y promover un cambio a lo interno en la Mayor de las Antillas.

En el argot militar norteamericano una Task Force se traduce en una unidad temporal establecida para trabajar en una operación o misión concreta. El término, inicialmente introducido por la Armada de los Estados Unidos, ha ganado popularidad para el uso general, por eso ahora el Departamento de Estado lo toma prestado, y no es la primera vez.

En el 2006, bajo el mandato de Bush hijo, la tristemente célebre ex secretaria de Estado Condoleezza Rice dio luz verde para la creación del Global Internet Freedom Task Force (Gift). El nombre no es casual; al igual que ahora, en aquella ocasión el sueño era buscar cómo proveer de comunicaciones al “sufrido pueblo de Cuba”. Lo cierto es que el Gift fue más allá e incluyó dentro de sus objetivos a Irán y a China.

Si revisamos la historia del continente latinoamericano encontramos que hubo Grupos de Tareas similares a este vinculados a la Operación Cóndor, que costó la vida de miles en tiempos de dictaduras militares, desaparecidos y asesinados.

Hoy la Administración Trump retoma una vieja estrategia contra Cuba que vio su esplendor en el período desde el 2008 hasta el 2016, y la famosa diplomacia de Internet del presidente Obama, quien conocía muy bien las potencialidades de las tres w. No olvidemos que llegó a ser presidente, entre otras cosas, por un acertado trabajo en las redes sociales.

La mismísima Hillary Clinton declaró que era necesario utilizar la fuerza de Internet contra los países que combaten a los medios de comunicación estadounidenses, sobre todo empleando Facebook, Youtube, Flicker y Twitter.

Luego del 17 de diciembre la apertura mayor se dio precisamente en el campo de las comunicaciones. Era una forma más de llegar a los cubanos con la producción cultural e informativa norteamericana en busca de un nuevo consenso a favor del capitalismo en Cuba. Al ver que no daba resultado inventaron el paquete como una forma de televisión a la carta, y así introducir sus contenidos en la Isla. Zunzuneo y Piramideo también forman parte del dinero más malgastado en la historia política de Estados Unidos, pero no le duele a nadie, porque son los contribuyentes quienes ponen los dólares para tales fracasos.

Si Donald Trump quiere Internet y libre flujo de información en Cuba, debe saber que el principal obstáculo para que este pueblo pueda acceder libre y barato a la word wide web se llama bloqueo. Hay que recordarle que no se le autorizó a conectarse a Internet hasta finales de los ‘90, que tuvimos que hacerlo por la vía más cara y lenta: el satélite, teniendo un cable submarino, —por el que pasa buena parte del tráfico de datos del mundo— allí mismo, a doce millas del malecón habanero.

De ahí que esta administración busque aplicar el guion de la Guerra de Cuarta Generación una vez más, uno que le ha dado resultado en medio mundo. Al parecer, casi 60 años no han sido suficiente escuela para estos dramaturgos; no obstante a las restricciones, en el 2017, según datos de Etecsa, se efectuaron 250 000 conexiones diarias como promedio a través de 500 puntos Wi-Fi en todo el territorio. Cuba fue el país de mayor crecimiento en la conectividad digital, con más de 2,7 millones de nuevos usuarios en las redes sociales.

La verdad y la razón se impondrán. Siga el camino del dinero, las laptops, las antenas satelitales, los celulares, la pacotilla, y encontrará en la otra orilla a los verdaderos beneficiados con esta “tarea”, quienes llevan a su bolsillo el dinero de un nuevo fracaso.