La iniciativa presentada por Malasia, que preside en junio el órgano de 15 miembros, recoge en particular el rechazo a la muerte, la mutilación, el secuestro, el abuso sexual y el reclutamiento como soldados de menores de edad en diversos países del planeta golpeados por crisis armadas.

Asimismo, exige a todas las partes enfrentadas el fin de inmediato de tales prácticas, así como la adopción de medidas que garanticen la protección de los pequeños.

El documento fue aprobado en el contexto de un debate abierto para discutir el impacto de los conflictos en los niños, foro en el cual fue analizado un reporte del Secretario General de Naciones Unidas sobre el tema.

La resolución incluye además una demanda de liberación urgente de todos los menores secuestrados u obligados a combatir, y preocupaciones por el uso de escuelas con fines militares o el ataque a las mismas.

También reclama la materialización permanente de la política de tolerancia cero frente a los abusos sexuales de niños en el marco de operaciones para el mantenimiento de la paz.

Esta cuestión lleva semanas en la palestra, luego de la revelación de violaciones y otros delitos sexuales cometidos por soldados extranjeros contra pequeños en la República Centroafricana.

Particular polémica desató el caso de abusos por los que se acusan a militares franceses.

En su resolución, el Consejo de Seguridad solicitó al Secretario General continuar con la presentación de reportes sobre el impacto de los conflictos en los niños.


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