El embajador de la isla en Francia, Héctor Igarza, remarcó que si bien será histórica por tratarse del primer viaje oficial de un mandatario galo a la mayor de las Antillas, los vínculos entre las dos naciones datan del siglo XIX. Abarcan ámbitos como la historia, la arquitectura, la música, entre otros.

Como parte de las actividades del jefe de Estado, están previstas conversaciones oficiales, un foro económico entre empresas de ambos países y la inauguración de una nueva sede de la Alianza francesa, expresó en entrevista con Prensa Latina.

Igarza enfatizó que el objetivo es que haya hechos concretos, comercio, cooperación, diálogo político, acuerdos en el área de intercambio educacional y científico y que resulte una relación fructífera y duradera.

A Cuba le interesa el desarrollo de las inversiones francesas en la isla en sectores priorizados como el agroalimentario, energías renovables, transporte, biotecnología. Un objetivo básico sería la presencia de empresas en la Zona Especial de Desarrollo Mariel, apuntó.

El diplomático señaló que la visita de Hollande también se enmarca dentro del objetivo de su gobierno de estrechar las relaciones con América Latina y el Caribe. La misma le permitirá entrar en un país que ha sido destacado por su capacidad movilizadora de la región.

El poder de convocatoria de Cuba durante la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), efectuada en La Habana en enero de 2014, llamó la atención de las autoridades francesas, destacó.

También el documento final de la cita en el que se declaró a América Latina y el Caribe una zona de paz, libre de armas nucleares y donde los conflictos que pudieran surgir serían resueltos de manera interna entre las naciones países a través de la negociación, por medios pacíficos y sin intervenciones foráneas.

El embajador acentuó que la isla constituye un punto aglutinador. Como miembro de varios mecanismos regionales de cooperación e integración, pasando por ella también se puede llegar a otros miembros de la Celac y de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América.

Sobre la reciente visita oficial a Francia del canciller cubano, Bruno Rodríguez, el 20 y 21 de abril, la calificó de muy positiva. Fue una oportunidad para pasar revista a las relaciones bilaterales y preparar los puntos más significativos del viaje de Hollande.

Rodríguez pudo entrevistarse con las más importantes personalidades políticas del país: el canciller Laurent Fabius, el primer ministro Manuel Vall y con el presidente Hollande.

Es sabido que normalmente las autoridades francesas reciben a sus visitantes manteniendo el nivel protocolar. El caso del canciller cubano sentó un precedente al ser recibido por las tres personalidades más altas de esta nación europea, lo cual normalmente no ocurre, señaló Igarza.

Eso fue interpretado como una muestra de la buena salud de las relaciones entre las dos partes, destacó.

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