MADRID, ESPAÑA.- Pese a valorar el cambio de actitud del nuevo gobierno español, el presidente de Cataluña, Quim Torra, ratificó este lunes la voluntad de avanzar hacia la secesión de esa rica región nororiental del país europeo.

Tras su primer encuentro oficial con el jefe del Gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, Torra aseguró en rueda de prensa en Madrid que el movimiento separatista no renunciará a ninguna vía para conseguir la independencia de esa comunidad autónoma.

El derecho de autodeterminación es el elemento central para abordar la cuestión catalana, enfatizó el político conservador en alusión a un posible referéndum para solucionar el enquistado conflicto en la próspera región de 7,5 millones de habitantes.

A pesar de elogiar el tono agradable y franco en el que transcurrió la reunión con Sánchez, el líder independentista lamentó que las posiciones de ambas partes respecto a cómo llegar a una solución política del diferendo sigan muy alejadas.

Sobre todo, enfatizó, en lo que atañe al derecho a decidir de los catalanes, que España desconoce al no estar contemplado en la Constitución de 1978, como recordó este lunes el gubernamental Palacio de La Moncloa.

Torra reveló, además, haber abordado con su interlocutor la situación de los líderes soberanistas presos y en el exilio, acusados por la justicia española de rebelión y otros delitos a raíz de su papel en la proclamación de una República catalana, en octubre de 2017.

"Le he comentado (a Sánchez) que sí hay presos políticos y exiliados en Cataluña. Es una situación totalmente injusta y de una indecencia jurídica", denunció.

Tras la realización el 1 de octubre de un referendo de autodeterminación, prohibido de antemano por el Tribunal Constitucional, el parlamento de Cataluña aprobó el día 27 de ese mismo mes una declaración unilateral de independencia.

El ejecutivo central, entonces encabezado por el conservador Mariano Rajoy, intervino de inmediato las instituciones de la comunidad autónoma, destituyó al presidente catalán Carles Puigdemont y convocó a elecciones regionales.

Sin embargo, en esos comicios, celebrados el 21 de diciembre, las agrupaciones secesionistas renovaron su mayoría absoluta en la cámara regional y volvieron a asumir el control de la Generalitat (autogobierno catalán).