WASHINGTON.- El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó hoy que recibió anoche un mensaje de su homólogo chino, Xi Jinping, sobre la visita a Beijing esta semana del líder de la República Popular Democrática de Corea (RPDC), Kim Jong-un.

Según Trump, cuyas declaraciones siguieron a un comunicado de la Casa Blanca sobre este tema, Xi le comunicó que la reunión con el visitante estuvo muy bien, y que Kim espera el encuentro con él.

Mientras tanto, y lamentablemente, las sanciones y presiones máximas (contra la RPDC) deben mantenerse a toda costa, expuso el gobernante estadounidense en su cuenta personal de la red social Twitter.

Durante años y muchas administraciones, todos dijeron que la paz y la desnuclearización de la península de Corea no eran siquiera una pequeña posibilidad, comentó Trump.

Ahora hay una buena posibilidad de que Kim haga lo correcto para su gente y para la humanidad. ¡Esperamos nuestra reunión!, agregó.

Desde esta capital se divulgó el pasado 8 de marzo que Trump aceptó una invitación de Kim para celebrar un encuentro.

El director de Seguridad Nacional de la República de Corea, Chung Eui-yong, expresó en una comparecencia ante reporteros en la Casa Blanca que el gobernante estadounidense estuvo de acuerdo en reunirse con Kim para mayo próximo.

Chung, quien encabezó una delegación enviada por su país a la RPDC días antes del anuncio, aseguró que en un diálogo previo con Trump le dio a conocer los detalles de las conversaciones con el líder norcoreano. De acuerdo con el funcionario de Corea del Sur, Kim le comunicó su compromiso con la desnuclearización y sostuvo que la RPDC se abstendrá de realizar nuevas pruebas nucleares o de misiles.

Reportes de medios chinos de prensa afirmaron que Kim realizó un viaje no oficial a Beijing acompañado por su esposa, Ri Sol Ju, y funcionarios.
Xi le dio la bienvenida en el Gran Palacio del Pueblo, donde además sostuvieron conversaciones sobre los nexos bilaterales y cuestiones de la agenda regional.

A juicio del presidente chino, esta visita ilustra la importancia que Kim y su Partido de los Trabajadores de Corea conceden a las relaciones Beijing-Pyongyang, cultivadas meticulosamente por los antiguos gobernantes de cada país.

Como secretario general del Partido Comunista de China y jefe de Estado, Xi reafirmó el principio de conservar, consolidar y desarrollar buenas relaciones con la nación vecina.