LA HABANA-. La evolución política de América Latina en la última década viabiliza que en la VIII Cumbre de las Américas triunfe el latinoamericanismo frente al panamericanismo que pretende revitalizar hoy Donald Trump, auguró un renombrado académico cubano.

Al examinar el escenario de la magna cita prevista para abril en Lima, Perú, el profesor Alberto Prieto afirmó que el presidente de Estados Unidos "va a tener muchas dificultades para establecer un proyecto nuevo y diferente del que está surgiendo en América Latina".

Prieto, autor de una obra vasta y referencial para la historiografía contemporánea del continente, subrayó la difícil coexistencia de dos conceptos o corrientes omnipresentes a lo largo de más de un siglo en esta región.

El latinoamericanismo nació antes que el panamericanismo porque ya el libertador Simón Bolívar planteaba el primer concepto cuando los norteamericanos todavía no habían lanzado su Doctrina Monroe (1823), recordó el investigador en entrevista con Prensa Latina.

Añadió que después de eso vino el arrebato de casi la mitad del territorio a México por parte de los estadounidenses, el Congreso Anfictiónico de Panamá (1826), que no culminó en éxito, y otras acciones que evidenciaron una competencia entre ambas fuerzas.

Tal competencia está delimitada por la fuerza de América Latina, de sus países, y evidentemente en la interacción, unidad y entendimiento de los Estados latinoamericanos, remarcó.

Hace cinco o siete años las fuerzas de izquierda eran más influyentes en los gobiernos de América Latina, indicó en alusión a Nicaragua, Ecuador, Argentina, Bolivia, Venezuela, Cuba y varias islas del Caribe.

Sin embargo, reconoció que hoy existe "una lucha férrea porque hay gobiernos como el de México que, a pesar de ser muy afectado por los intereses norteamericanos, continúa siguiendo sus pautas", observó.

En opinión de Prieto, en la VIII cumbre de Perú se va a dar un fuerte enfrentamiento entre las dos corrientes político-ideológicas con la perspectiva de que el futuro favorece al progreso.

"Las perspectivas en México y en Brasil no son despreciables para las fuerzas del progreso, por lo tanto, creo que esa acumulación limitará el proyecto norteamericano de desenterrar la Doctrina Monroe y ahora no le auguro gran éxito, lo cual no quiere decir que no tenga alguna resonancia", valoró el historiador.

Apoyado en el legado del héroe nacional cubano, José Martí, Prieto recordó que el Apóstol de la independencia dijo que cuando las masas hacen suyos los propósitos enarbolados por sus dirigentes, éstos son muy difíciles de derrotar.

Consideró que actualmente hay "una cosa muy notoria" en América Latina, a diferencia de 30, 40 o más años atrás, incluso cuando triunfó la Revolución Cubana, tiempo en que —dijo— los pueblos del continente no tenían entre sus consignas la unidad latinoamericana.

"Hoy, dentro de todas las corrientes progresistas en la región, que estén respaldando a sus gobiernos o en la oposición, todo el mundo exige la unidad, la integración latinoamericana, y esa es una fuerza que nadie puede ignorar", remarcó.

Y apostilló que por todo ello "veo que Trump va a tener muchas dificultades cuando acuda a Lima para intentar rediseñar e imponer una versión moderna de la Doctrina Monroe".