LA HABANA.- ACN) Como un espacio para el desarrollo de los pueblos definió el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, a la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), en contraposición a las pretensiones de la Organización de Estados Americanos (OEA).

El mandatario bolivariano intervino en la clausura del XV Consejo Político del bloque, efectuado esta jornada en la capital cubana, y que concluyó con un acto de solidaridad con la nación suramericana, que vive el hostigamiento de esa institución encabezada por Luis Almagro.

Maduro llamó a un despertar en la región, a compartir esfuerzos al amparo de proyectos que mantengan la delantera en los procesos progresistas, y a construir una economía diversificada, con una red de comercio y desarrollo que genere riquezas para los países del área.

La OEA no resolverá los problemas económicos regionales, ni dará bienestar a nuestros pueblos, sentenció el gobernante, y vaticinó que en la “era post-petrolera”, a ningún desarrollo accederán aquellas naciones subordinadas a intereses imperiales y oligárquicos.

Maduro recordó que la historia de la OEA es el bochorno más grande de subordinación a Estados Unidos, mientras que citó el desempeño de PetroCaribe, creado por el ALBA-TCP, el cual ha asegurado durante los últimos 13 años la estabilidad energética, fiscal y financiera a 18 Estados de la región.

Esbozó al bloque integracionista como una fortaleza para unir a todos frente a quienes pretenden demonizar al contiene.

Con nosotros no han podido, ni podrán, aseguró, al recordar que el proyecto bolivariano y los gobiernos progresistas han soportado embestidas de todo tipo, y “de todas hemos sacado enseñanzas y lecciones”.

Mencionó que desde la partida física del Comandante Hugo Chávez, hace cuatro años, Venezuela ha pasado por circunstancias adversas, y agradeció el apoyo recibido en el campo internacional por los gobiernos y pueblos del Caribe, en especial Cuba.

El Presidente venezolano dijo sentirse admirado por la obra del líder de la Revolución, Fidel Castro, y su hermano Raúl, por la firmeza en los tiempos más duros en los que la Isla estaba aislada en el continente.
Ellos no dejaron caer las banderas de dignidad de la Cuba revolucionaria, agregó.

Significó que la izquierda latinoamericana es una fuerza con raíz profunda, y que “juntos representamos la más maravillosa energía espiritual que se haya levantado sobre la región”.

En especial, resaltó la fuerza del ALBA-TCP, que durante más de una década ha permitido la unión de los pueblos centroamericanos y caribeños con la práctica de la solidaridad, la complementariedad y la demostración de lo que es posible con la cooperación.

El ALBA-TCP nació con el impulso de Fidel y Chávez, como alternativa al ALCA que proponía el imperio norteamericano para subyugar a los pueblos latinoamericanos, rememoró.

La Alianza ha mostrado a la región una obra concreta en programas de la educación y la salud, destinados especialmente a campesinos y personas humildes, abundó.

Maduro agradeció las expresiones de solidaridad y apoyo del pueblo y las organizaciones cubanas, ante las amenazas de la OEA, solidaridad que también fue refrendada en una de las cuatro declaraciones emitidas esta jornada por el XV Consejo Político del ALBA-TCP.