Juan Godefoy, experto del grupo azucarero Azcuba, precisó que dentro de los ingenios se realizan inversiones para la disminución del consumo de vapor mediante aislamiento térmico en equipos de intercambio y tuberías.

También a través de la automatización total del proceso de fabricación y de calentadores de guarapo con mayor transferencia de calor, entre otros.

Por otro lado, teniendo en cuenta la alta volatilidad de los precios internacionales del azúcar y que la caña es una biomasa que se renueva cada seis o siete años, instalarán en el país 19 plantas bioeléctricas hasta el 2030 con el objetivo de elevar la obtención de electricidad.

Explicó que esas instalaciones responden además al desarrollo económico y el mejoramiento de vida de la población.

Asimismo, aparejado al aumento del aporte de electricidad por esa vía está el incremento de las capacidades fabriles en un grupo de 26 centrales, agregó.

En un reciente encuentro efectuado aquí entre las asociaciones de técnicos azucareros de Cuba y de México, ATAC y ATAM, respectivamente, Godefoy expuso una panorámica sobre la más moderna tecnología utilizada en la industria azucarera mundial y la de Cuba.

El especialista subrayó que en el caso cubano se trata de un programa de producción flexible de azúcar y derivados, que persigue obtener sacarosa de la más alta calidad, lograr más excedentes de energía y producir alimento animal, bioproductos para la agricultura y otros derivados.

Para ello se actualiza la tecnología existente mediante importaciones de equipos de cosecha y tiro de caña e irrigación, y otros destinados al proceso de fabricación en los ingenios.

Mientras, la industria nacional desarrolla la confección de no pocos de esos y otros medios para el sector.

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