Las indagaciones se realizan en las lagunas La Larga, Tiburón, Las Coloradas y del Puerto, ubicadas en Cayo Coco; y La Tortuguilla-Maternillo, La Salina y Los Caimanes, localizadas en Cayo Sabinal.

Roberto González de Zayas, científico del Centro de Investigaciones de Ecosistemas Costeros (CIEC) y al frente de las pesquisas, informó que el objetivo es caracterizar todos los recursos asociados a esos sitios para conocer la vulnerabilidad ante afectaciones naturales y las provocadas por la acción del hombre, y prever.

Interesa conocer las diferencias y similitudes en ambas cayerías para atenuar los perjuicios de la intervención humana en el desarrollo turístico, fundamentalmente, acotó González de Zayas.

En el primer levantamiento de informaciones se conoció que en Cayo Sabinal vive una gran cantidad de flamencos rosados congregados en sitios forrajeros y con buen estado de salud, explicó Antonio García Quintas, ornitólogo del CIEC.     

Precisó que en ese enclave camagüeyano también avistaron numerosos pájaros carpinteros, “constructores” de guaridas de 12 tipos de plumíferos, entre los que se incluyen, además, el sijú, la ciguapa y el tocororo.

En el caso de Cayo Coco se constató que la fragmentación del entorno por la construcción de carreteras y hoteles ha implicado un declive en el número de poblaciones de aves playeras, agregó.

García Quintas especificó que Laguna del Puerto perdió de forma natural su canal de comunicación, por lo que se propondrán acciones específicas para devolverle su vitalidad. 

María del Carmen Olivera Isern, jefe de la unidad de medio ambiente de la delegación territorial del CITMA, manifestó que estas investigaciones permitirán trazar estrategias de manejo, que garantizarán armonía entre los intereses turísticos y de protección de la biodiversidad en esos ecosistemas insulares. 

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