GUATEMALA.- La voz de Cuba a favor de un nuevo orden internacional participativo, democrático e incluyente, resonó con fuerza en la XXVI Cumbre Iberoamericana que concluyó esta semana en la ciudad de Antigua, con la Declaración de Guatemala.

En su discurso ante 17 Jefes de Estado y de Gobierno de la región, el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, reiteró una idea expresada en otros foros internacionales ante el desafío de construir sociedades prósperas, inclusivas y sostenibles, a tono con el sentir colectivo de esta reunión.

Rodríguez expresó que para conseguir ese objetivo global, es preciso una nueva arquitectura que atienda los derechos, necesidades y aspiraciones de los países en desarrollo y las asimetrías existentes en las finanzas y el comercio mundial, resultado de siglos de explotación y saqueo.

Sin embargo, expuso que pese a circunstancias económicas adversas, puede alcanzarse una amplia participación de los ciudadanos en la vida política y social de una nación, como demuestra la experiencia de su país con servicios de educación y salud universales y gratuitos desde el mismo triunfo de la Revolución.

El diplomático destacó cómo a pesar de ser una isla pequeña y bloqueada, en más de cinco décadas aportó 600 mil colaboradores de la salud a 164 naciones para enfrentar, en lugares remotos y difíciles, el ébola en África, la ceguera en la región, el cólera en Haití, y en otros 26 grandes desastres naturales en diversas latitudes.

Ejemplificó con el caso de Brasil, donde en estos cinco años, 20 mil galenos cubanos, mayoritariamente mujeres, atendieron a 113 millones de pacientes, y cubren 700 municipios que nunca antes habían tenido servicios de salud.

No están en las grandes ciudades, sino donde otros médicos no han ido nunca: en el norte semiárido, en las poblaciones de bajo índice de desarrollo humano, en los distritos indígenas donde atienden el 90 por ciento de su población, puntualizó.

La referencia particular coincidió con la decisión anunciada el pasado miércoles por el Ministerio de Salud Pública de Cuba de no mantener a sus colaboradores del Programa Más Médicos en Brasil ante los cuestionamientos del recién electo presidente Jair Bolsonaro.

"A nombre de ellos, de mi pueblo y mi gobierno, quiero agradecer a esos millones de brasileños que los acogieron con tanto cariño y ahora, con entrañable gratitud, los despiden, víctimas de la manipulación política", aseguró.

Rodríguez manifestó también la gratitud de la Isla a los países presentes en la Cumbre por el apoyo mayoritario al proyecto de resolución adoptado por la Asamblea General de la ONU para reclamar el fin del bloqueo estadounidense, ahora recrudecido.

Esa posición se vio fortalecida aún más con un Comunicado especial sobre el tema que adoptaron los Jefes de Estado y de Gobierno iberoamericanos al finalizar la reunión de Guatemala, la víspera.

La delegación de la Mayor de las Antillas a la XXVI Cumbre estuvo encabezada por Rodríguez Parrilla; el embajador Rodolfo Reyes, Director General de Asuntos Multilaterales y Derecho Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores en función de coordinador nacional; y Mirta Granda, Jefa de Asuntos Políticos, de esa misma dirección, como coordinadora adjunta.

Asimismo, Mirna Martínez, funcionaria del Ministerio de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, como Responsable de Cooperación ante la máxima cita; y el embajador cubano en Guatemala, Carlos de Céspedes.

El canciller de la Mayor de las Antillas sostuvo a su llegada a esta capital un animado encuentro con la Brigada Médica Cubana, la cual recién cumplió 20 años de labor ininterrumpida en este país centroamericano en los lugares de más difícil acceso de la geografía nacional.