Con la presencia de Raúl Castro, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, y Miguel Díaz-Canel, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, se efectuó en La Demajagua, el acto por el aniversario 150 del inicio de la primera guerra anticolonialista, antiesclavista y por la libertad en Cuba.

Ante decenas de banderas e imágenes de Carlos Manuel de Céspedes y otros patriotas, miles de granmenses, en representación de toda la nación, estuvieron presentes en el emblemático sitio, símbolo de valor, decisión y coraje.

Declarado Monumento Nacional en 1978, el lugar lucía hermoso, luego de una restauración capital, construcción de más instalaciones en su interior y un nuevo montaje museográfico.

En un momento de alta solemnidad, los dirigentes colocaron una ofrenda floral en homenaje al Padre de la Patria y fueron disparadas 21 salvas de artillería, mientras la Banda de Conciertos de Bayamo interpretó el Himno Nacional.

En el público predominaba el color blanco, como símbolo de libertad y respeto de miles de niños, jóvenes y adultos, diversas generaciones de cubanos fieles al ejemplo de aquellos iniciadores, que a partir del 10 de octubre de 1868 empuñaron las armas en busca del sueño de independencia, concretado por Fidel Castro y otros hijos de este país casi 91 años después.

La campana original, empleada aquel día de gloria, fue testigo de esta muestra de apego a las esencias y la Revolución, que incluyó canciones, música y palabras de reafirmación revolucionaria.

La rueda dentada encarcelada en un jagüey forma parte de las ruinas del Ingenio La Demajagua. Foto: Irene Pérez/Cubadebate.La rueda dentada encarcelada en un jagüey forma parte de las ruinas del Ingenio La Demajagua. Foto: Irene Pérez/Cubadebate.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, resaltó en el resumen del acto la importancia de la unidad como principio fundamental del proceso revolucionario de la isla, que inició el 10 octubre de 1868 con el hecho histórico conocido como el Alzamiento de la Demajagua.

'La Revolución es la misma y también los desafíos. Única salvación: unidad', destacó el mandatario durante el acto por el aniversario 150 del inicio de las guerras por la independencia.

Ante más de cinco mil invitados, Díaz-Canel afirmó que la misma historia, defendida por tanto héroes, exige de los cubanos repasos y aprendizajes, indispensables para el tránsito hacia una nueva etapa de la Revolución.

Recordó además el pensamiento impecedero del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, sobre la continuidad de un solo proceso revolucionario en la isla que inició Carlos Manuel de Céspedes en su ingenio La Demajagua cuando proclamó hace 150 años la libertad de sus esclavos y el alzamiento contra el colonialismo español.

Rememoró que los cubanos somos herederos de este espíritu independentista legado por próceres como el Héroe Nacional José Martí, Antonio Maceo, así como por el propio Fidel Castro y otros combatientes por la libertad de la isla.

Díaz-Canel resaltó asimismo la necesidad del estudio constante de la historia para entender las claves y los fracasos en estos más de cien años de lucha, pero al mismo tiempo de las resistencias y las victorias.

Participaron también en el acto nacional el segundo secretario del Comité Central del PCC, José Ramón Machado Ventura; el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Esteban Lazo; y autoridades de la provincia de Granma.