LA HABANA.- El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, examinó en Matanzas el programa de reparación de tanques para el almacenamiento de combustibles y su comercialización, el cual catalogó como fundamental por su impacto en la economía nacional.

Este es uno de los proyectos prioritarios, pues necesitamos continuar incrementando esas capacidades como sostén de otros sectores y para el desarrollo futuro del país, expresó.

Reporta el diario Granma hoy que en la Empresa Comercializadora de Combustibles, localizada en la zona industrial de la ciudad, en el litoral norte de la bahía de Matanzas, el mandatario cubano recibió una detallada información acerca del objetivo básico de dicha entidad, encargada de

distribuir por vía marítima, oleoductos y transporte terrestre, los diferentes tipos de hidrocarburos, tanto a los clientes del territorio como a los del resto de la nación.

Lidia Rodríguez Suárez, la directora, significó que la Empresa comercializa el 80 % del combustible que consume el país, incluida la gasolina de aviación a todos los aeropuertos. Explicó también que operan cinco muelles por donde realizan importaciones, exportaciones y el cabotaje interno.

Dijo que en los últimos años el volumen comercializado de hidrocarburos exhibe niveles más o menos estables, salvo en el 2017, periodo en que se creció un 34 %, y en el curso del actual, también con buen paso.

En una estrategia para ganar en ampliación, la directiva comentó que en estos momentos la entidad dispone de 44 tanques, la de mayor volumen en el país, y existe la pretensión de continuar extendiéndose con la utilización de otros depósitos.

Sobre los muelles de aguas profundas, cuya construcción data de 1990, precisó que se alzan sobre pilotes de acero, con recubrimiento anticorrosivo en la zona de marea, y operan buques desde 2 000 hasta 150 000 toneladas. Indicó que como promedio, los muelles se mantienen ocupados el 52 % del tiempo total.

En el pormenorizado recuento, Rodríguez Suárez anotó que la empresa cuenta asimismo con terminales de distribución para la entrega por vía terrestre y ferroviaria; base de supertanqueros, de crudo y de suministros, y una planta de gas licuado.

En la reunión se actualizó el comportamiento de los principales indicadores económicos de la entidad, la mayoría con resultados positivos.

Llama la atención, eso sí, la fluctuación laboral, sobre todo en puestos claves.

Sobre el tema, el Presidente cubano sostuvo que ello es expresión en buena medida de la inconformidad de los trabajadores, la cual se funda en salarios insuficientes, fallos en la calidad y variedad de la alimentación y quejas sobre los medios de trabajo.

Enfatizó en la necesidad de revisar esos asuntos, pues se trata de una labor dura, muy exigente, y exhortó a que mientras no sea posible resolverlos con beneficios salariales, es preciso trabajar en la atención al hombre.

Este es un programa estratégico y es necesario que los trabajadores estén conscientes de ello y haya sensibilidad en torno a esa prioridad, comentó tras insistir en que debe hacerse el esfuerzo necesario para atender a dicha fuerza.

Sobre el programa de reparación de tanques, a cargo de la Empresa de Mantenimiento del Petróleo (Empet) y con desnivel en la ejecución del plan anual, Díaz-Canel hizo hincapié en la importancia de realizar bien los diagnósticos y la planificación para evitar luego los maratones con sus consiguientes efectos nocivos.

También se refirió a la necesidad de reforzar el control para eliminar el mal uso y el robo de combustible. No podemos seguir admitiendo que nos roban ese recurso, eso desmoraliza y es señal de incapacidad de las entidades estatales. De acuerdo con los cálculos la situación no se ha revertido, remarcó.

Al final del breve encuentro, el Presidente cubano, en compañía de las autoridades del Partido y del Gobierno en la provincia, así como de Raúl García Barreiro, ministro de Energía y Minas, visitó dos tanques de 50 000 metros cúbicos de capacidad actualmente en reparación.

La visita incluyó el tiempo indispensable para intercambiar con la gente y confirmar la impresión de que se trata de un oficio bien difícil. Siempre afectuoso, Díaz-Canel reconoció la audacia de los operarios y se interesó por las condiciones de trabajo y por aquellas cosas, aun pequeñas, que puedan estar interfiriendo en su mejor desempeño.