LA HABANA.- Francisco Guzmán Ortiz, jefe de la oficina de la Presidencia de México, traspasó a Cuba la presidencia de la Comisión Económica para América Latina y El Caribe (CEPAL), durante la inauguración hoy del XXXVII período de sesiones del organismo regional.

Luego de transmitir un saludo del dignatario mexicano Enrique Peña Nieto, al nuevo Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, el funcionario azteca se refirió a la gestión de su país al frente de la CEPAL durante los dos últimos años.

Se mostró confiado en que el país antillano aportará con su liderazgo a los resultados de ese organismo en el período 2018-2020.

Aseguró que en esa responsabilidad el propósito de su nación fue construir, y asumir con decisión los retos presentados en el inicio de siglo, particularmente en el cierre de las brechas de desigualdad estructural que aún caracterizan a la región.

Guzmán Ortiz dijo que su Gobierno trabajó con la convicción de la unidad entre los 45 Estados miembros de la CEPAL y los 13 asociados, a la vez que anunció resultados concretos en materia de población y desarrollo, cooperación Sur-Sur, plataformas tecnológicas, herramientas estadísticas e información.

El funcionario mexicano reconoció que pese a los retos, es mayor el potencial de crecimiento y desarrollo del área, cuya economía acelera de manera similar a la dinámica global.

Si algo hemos aprendido en la última década es que lo importante no es sólo la magnitud del crecimiento, sino la calidad, puntualizó, a la vez que llamó a los países de las Naciones Unidas a adoptar la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, hoja de ruta para superar los desafíos actuales.

La decisión de traspasar a Cuba la presidencia de la CEPAL fue respaldada de manera unánime por sus miembros en el anterior período de sesiones, efectuado en la capital azteca en 2016.

En la actual reunión intergubernamental, desarrollada en el Palacio de Convenciones de La Habana, se analizan los asuntos de mayor relevancia para el desarrollo económico y social de las naciones de la región, y se evalúa la marcha de las actividades de la CEPAL.

Desde el triunfo de la Revolución, en enero de 1959, Cuba es sede por primera ocasión del magno foro, pues en 1949 esta capital sirvió de escenario al II período ordinario de sesiones.