LA HABANA.- (ACN) Una marcha en respaldo al Gobierno y pueblo de Venezuela congregó hoy a más de un centenar de personas en esta capital, quienes se pronunciaron a favor del respeto a la soberanía del país suramericano, amenazado militarmente por Estados Unidos.

Desde Casa de las Américas y hasta el monumento a Simón Bolívar, en el Vedado, desfilaron cubanos y venezolanos radicados en la Isla, para expresar su repudio a la injerencia norteamericana y de otros gobiernos de América Latina y el Caribe en los asuntos internos de la nación bolivariana.

Fernando González Llort, Héroe de la República de Cuba, manifestó el apoyo incondicional de la nación cubana al Gobierno y la Revolución Bolivariana, bajo la conducción del presidente Nicolás Maduro, continuador de la obra iniciada por el Comandante Hugo Chávez.

El mundo sabe que Venezuela no constituye una amenaza militar para ningún país, y junto a Cuba ha estrechado filas para contribuir a la paz en la región, argumentó el presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP).

Denunció también la reciente decisión de suspender indefinidamente a Caracas del Mercado Común del Sur (Mercosur), hecho que responde a una política carente de sustento jurídico, sostuvo.

González Llort se mostró en desacuerdo con los planes injerencistas de Estados Unidos, y criticó la reciente gira regional del vicepresidente norteamericano, Michael Pence, “declarando abiertamente su objetivo de aislar diplomática y económicamente a Venezuela”.

Nos declaramos en alerta y movilización permanente, sostuvo el titular del ICAP, al tiempo que llamó a la solidaridad internacional “para rechazar las maniobras desestabilizadoras de la derecha, en contubernio con la administración de Washington”.

Alí Rodríguez Araque, embajador de Venezuela en La Habana, condenó las acciones de Estados Unidos para derrocar al Gobierno de su país, con la complicidad de otras naciones del área.

Recordó que en 2015, el expresidente norteamericano, Barack Obama, firmó un decreto que declaró a la nación suramericana como una “amenaza inusual y extraordinaria”, mientras que el actual mandatario Donald Trump, no descartó una intervención militar en Caracas.

Casi siempre los pronunciamientos en torno a Venezuela tienen que ver con lo que ellos (Estados Unidos) llaman democracia, aludió el diplomático, y señaló la falta de derechos de sectores de la sociedad norteamericana, entre ellos la población negra, latina y otros grupos como las personas sin hogar y los desempleados.

No deseamos la guerra, queremos la paz, porque de esa forma podremos aprovechar las gigantescas potencialidades de la tierra y el pueblo venezolano, concluyó Rodríguez Araque.