Florida, Camagüey.- El central refinería “Ignacio Agramonte”, tras rebasar la parada de sus máquinas por falta de biomasa y de otra fuente energética, reanudó su producción con azúcar crudo, en su mayoría proveniente del ingenio Carlos Manuel de Céspedes, aunque ha entrado materia prima en menos escala de esmeraldense Brasil y el Panamá, de Vertientes.

A pesar de una arrancada tardía por retraso en las reparaciones y afrontar dificultades con equipos tecnológicos, como la caldera, la industria floridana acumula actualmente como producto terminado 13 000 de las 27 000 del plan técnico económico.

Dijo el ingeniero químico Ariam Echemendía Chávez, director de la Unidad Empresarial de Base, que por atrasos en otras refinerías, el país solicitó añadir 20 000 toneladas más que esperan asumirlas por la importancia que entraña para la economía nacional.

La azúcar refino del Ignacio Agramonte tiene como destino la canasta básica de Camagüey y de otras provincias cubanas, mientras que para la extracción de los almacenes son empleadas casillas ferroviarias y medio automotores.

Tecno Azúcar es la empresa de Camagüey, encargada de manipular la producción terminada para que disminuyan las estibas almacenadas y no interferir el flujo que pudiera llevar a la paralización de las máquinas.

Los industriales de la fábrica floridana en la contienda anterior elaboraron alrededor de 56 000 toneladas de azúcar refino, cifra que no se lograba desde 1986, citó la fuente.

La planta de sorbitol, otra fábrica perteneciente a esa unidad empresarial de base, arrancó también y su colectivo tiene el propósito de producir 1 000 toneladas de ese edulcurante, aproximadamente un 60% tan dulce como la sacarosa y con un tercio menos de calorías, más un millón 250 000 litros de sirope.