SANTA LUCÍA, NUEVITAS, CAMAGÜEY.- El cáncer de piel en Cuba ha aumentado su incidencia por encima de otros como el de pulmón y mamas, y se sitúa en el segundo lugar de mayor recurrencia. Cómo diagnosticarlo, prevenirlo, tratarlo y su comportamiento en el país centraron los debates, esta mañana, del taller de extensión del uso del HeberFERON con  sede en Camagüey.

En su exposición, la Doctora Olaine Gray Lovio, coordinadora nacional del Grupo Especial de Trabajo para Cáncer de Piel del Ministerio de Salud Pública, destacó que cada año se reportan más de 8 000 casos y se sabe que todavía hay imprecisiones en los registros y debilidades en las pesquisas, algunos de los aspectos que se deben mejorar para el presente calendario.

Asimismo mencionó cómo se duplicó la mortalidad por esta causa de 1992 al 2014 e identificó como el principal factor de riesgo para este padecimiento la exposición al sol, aunque también influyen la longevidad y el color de la piel, pues las personas blancas son más proclives a padecerla, y el sexo masculino el predominante.

“Esta no es una situación que se pueda revertir de forma inmediata, por eso nuestra primera fortaleza es el trabajo preventivo desde edades tempranas, educando en la fotoprotección, ya que  la radiación ultravioleta en los primeros 20 años de la vida influye en la aparición de la enfermedad en la vejez, y eso debe hacerse en equipo, con la ayuda de la familia, la escuela, la comunidad y la imbricación de todas las especialidades médicas”, afirmó.

Gray Lovio subrayó a la prensa la importancia del HeberFERON para tratar los carcinomas basocelulares, el más frecuente cáncer de piel que aunque es de crecimiento lento y un bajo índice de mortalidad, cuando se deja evolucionar es destructivo localmente y produce lesiones muy difíciles de manejar desde el punto de vista oncológico y estético.