CAMAGÜEY.- En total sumaron 20 los afiliados a la Asociación de Economistas y Contadores (ANEC) que optaron en el 2016 por el Premio de la Obra de la Vida en las especialidades de contabilidad, economía y auditoría en un año considerado de arduo para esa organización profesional.

El jurado, integrado por el Doctor en Ciencia Antonio Sánchez Batista, como presidente, y por los Msc Esteban Negrín y Luis Orlando Nápoles Arrieta, propusieron al Comité Científico de esa organización el nombre de los laureados y las correspondientes menciones.

En la especialidad de contabilidad el premio provincial por la obra de la vida fue para la Doctora en Ciencias Ana Fernández Andrés, acreedora del título nacional; en economía recayó en el Msc Salvador Rodríguez Sánchez y en auditoría para la también Doctora en Ciencias María Gil Basulto.

En la ceremonia, realizada en la sede social de la ANEC, recibieron estímulos las investigaciones: Indicadores para analizar anticipadamente la gestión en las unidades presupuestadas y “Propuesta para la aplicación del microcrédito grupal en Cuba del Banco Popular de Ahorro” de los autores Héctor Rodríguez Pérez  y Carlos Manuel Souza Viamontes respectivamente.

La cita además sirvió para entregar los premios del concurso de periodismo económico que recayeron en la especialidad televisiva a María del Carmen Fuentes Pérez; en prensa impresa a Rolando Sarmiento Ricart; en radial, a Dayessi García Sosa y en el área digital a Enrique Atiénzar Rivero.

El funcionario del Comité Provicial del Partido, Enoedis Sánchez Rodríguez, transmitió que la labor tanto de los profesionales de la ANEC como de los periodistas ha contribuido a elevar la cultura económica y llamó a convertir al 2017 en un baluarte para asegurar a niveles superiores los planes de la economía para satisfacer las siempre crecientes demandas de la población.

En el acto también hubo reconocimiento para los economistas Doctores en Ciencias Iris González Torres y Arístides Pelegrín Mesa; a ella como tutora de la mejor tesis de Doctorado defendida en el Tribunal de Economía Aplicada en el 2015 y a él por la mejor tesis de Doctor en Ciencias de Segundo Grado,  conferidos por la Comisión Nacional de Grado Científico de Cuba del Ministerio de Educación Superior.