CAMAGǗEY.- A la distancia de 175 años, renace el Héroe, como todos los días en el quehacer de sus coterráneos, esta vez, en las palabras encendidas y emocionadas de la MSc. Elda Cento Gómez, vicepresidenta primera de la Unión de Historiadores de Cuba, justo frente a la casona donde llegó a la vida como el primogénito de los Agramonte y Loynaz, sin imaginar siquiera que luego sería El Mayor de todos los camagüeyanos.

Y es que ¨la huella de Ignacio Agramonte sobrepasó el deseo de la familia ante el nacimiento del hijo… para ser ejemplo hecho leyenda que los cubanos hemos asimilado de diferentes formas…¨ como el ´diamante con alma´ de beso de Martí, o el ´granito puro´ de Guillén, a decir de la historiadora, quien en obligada evocación a Fidel, retomó el compromiso camagüeyano de cargar como los soldados de la caballería mambisa, ahora doblemente juramentado.

Renace el Héroe, en la peregrinación patriótica de su pueblo que ante su estatua ecuestre, con flores, cantos, versos, lágrimas y sonrisas, no vacila en ser desde ahora, por siempre, más agramontinos, que es igual que decir, más fidelistas.

El homenaje de la mañana de este 23 de diciembre contó con la presencia de Salvador Valdés Mesa, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y vicepresidente del Consejo de Estado; Jorge Luis Tapia Fonseca, integrante del Comité Central del Partido y primer secretario en la provincia; Isabel González Cárdenas, diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular y presidenta del Gobierno en este territorio, otros dirigentes de la Unión de Jóvenes Comunistas, la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, estudiantes, pioneros, y una representación de los camagüeyanos.