SIBANICÚ, CAMAGÜEY.- El obstáculo principal del “Siboney” --como en los restantes ingenios de Camagüey-- está en las cañas y no en los agroazucareros, que sí tienen que ponerse de acuerdo para que cada cual piense y haga su azúcar en el lugar que le corresponda antes, durante y después de la zafra.

En plenaria a palabra de “camisa quitá” --porque los que callaron otorgan--, dueños de cañaverales, operadores de cosechadoras, de equipos de tiro, camioneros, industriales… todos los que protagonizarán la venidera contienda azucarera en Sibanicú, expresaron a los cuadros y jefes del sector en las distintas instancias de la provincia, las dificultades que pueden mellar la eficiencia del producto terminado, a partir de la llegada anárquica de la materia prima de baja calidad al basculador, dilema entre el campo y la fábrica que se resuelve con una nítida contratación, mejor control y exigencia administrativa oportuna para que todos ganen según los resultados cualitativos.

La economía de Sibanicú, sustentada también en la ganadería bovina que disfruta de una temporada exclusiva de verdes pastizales y nuevas variantes en la alimentación animal, precisa de que su ingenio produzca en la contienda próxima no menos de 17 800 toneladas del crudo en su casi totalidad con caña propia, parejamente con el incremento de nuevos cañaverales y la rehabilitación de no pocos campos por debajo de las 40 toneladas de caña por hectárea para moler estable sobre los 150 días de zafra, compromiso aún pendiente.

Félix Cambas Almendariz, administrador del “Siboney”, afirmó que el central arrancará a moler el 3 de diciembre venidero y aunque el ingeniero Lázaro Álvarez Padilla, director de la Empresa Azucarera en Camagüey, reconoció que quedan todavía “algunos cabos sueltos” para concluir las reparaciones allí, el reto no cayó al vacío, sino compete a las dependencias de AzCuba garantizar los aseguramientos para cumplir con las fechas programadas.

En la búsqueda de una controversia fraternal para romper linderos de finquitas “propias”, el miembro del Comité Central del Partido y primer secretario en la provincia, Jorge Luis Tapia Fonseca, condujo el diálogo por caminos alternativos desde el alistamiento de la industria, la cosecha escalonada de caña fresca, directa al basculador, los viajes holgados de los camiones, a pesar del mal estado de las vías que no pueden postergarse más, y el pago por rendimiento o el descuento, al abastecedor de acuerdo con la calidad de la caña contratada.

Tras un montón de cálculos y variantes concebidas, Tapia Fonseca reiteró a los directivos de AzCuba, autoridades políticas y gubernamentales del municipio sede y a los propios ejecutores de la zafra, que la cuenta conservadora de los equipos de corte, tiro y el aseguramiento integral previsto da para que el ingenio muela a capacidad tecnológica plena, si la siega de caña se hace organizadamente y concluye cuando cada pelotón cumpla su tarea, los camioneros venzan sus viajes planificados para evitar cuello de botella en el basculador y sobre todo, que se exija por la disminución de la entrada de materias extrañas que atoran al central y no producen azúcar, pero que tampoco se les pague a los cosecheros las toneladas de malezas y obstáculos ajenos a la caña.

Guillermo Fajardo, Roger Valdés y otros operadores de combinadas cañeras coincidieron en los bajos rendimientos agrícolas, la existencia de marabú, picapica, y bejucos en los campos que, según sus experiencias, incrementan las materias extrañas cuando se corta temprano y hay más humedad; sin embargo, el central muele las 24 horas y deben los pelotones mecanizados asegurar el suministro de materia prima la jornada anterior para dejar llenas las vasijas de los vehículos de tiro y así evitar que se pare al amanecer, lo cual conlleva triplicar el despalillo (muestreo de la caña) para detectar a tiempo la entrada de paja, hierba, tierra, gajos… al basculador que no producen azúcar, para que la eficiencia de verdad se revierta en sustanciales dividendos.

En la reunión de los zafreros de Sibanicú, quienes durante 14 moliendas consecutivas anuales —con mayor o menor costo—

han contribuido al cumplimiento de la producción de azúcar del “Siboney”, hubo intervenciones ultraconservadoras, conformistas, pero las muchas se centraron en las posibilidades reales de recursos como nunca antes, que imponen como desafío la unidad de acción para afinar criterios diferentes en un nuevo éxito productivo signado por el valioso uso y aprovechamiento del trabajo y la inteligencia de los agroazucareros, sin exclusión laboral.

Citas de reafirmación del cumplimiento inaplazable de la zafra como la del “Siboney”, presidida, además, por Irma Olazábal Pulgares, primera secretaria del Partido Comunista de Cuba en Sibanicú; la diputada Isabel González Cárdenas, presidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular, y dirigentes principales de las organizaciones políticas, gubernamentales, la CTC y la Anap, se sucederán en el actual mes de noviembre en los ingenios Brasil, Argentina, Carlos Manuel de Céspedes, Batalla de Las Guásimas y Panamá.