GUÁIMARO, CAMAGÜEY .- Con la robustez de 40 octubres y la sapiencia para nuevos tiempos, la noche del martes volvió a iluminarse la Cuna de la Constitución con el inicio en Camagüey del Tercer Proceso de Rendición de cuenta del delegado en la edición XVI de los órganos Locales del Poder Popular.

Correspondió a Guáimaro Sur, no por obligada coincidencia histórica, sino porque ese municipio superó la media provincial en la efectividad de gestiones y soluciones a los planteamientos de los dos procesos precedentes.

Hacia la cita guaimarense la pertinaz llovizna mojó más de una vez el parabrisas del ómnibus. Ya en la Circunscripción Número 3 de Mercedes Fernández Suárez, educadora devenida gobernadora del barrio, el cielo despejado dejó que las estrellas populares tintinaran sus luces para que brillara la comunidad, hoy con pendientes empeños de eliminar las dificultades de la adquisición de medicamentos del tarjetón de los ancianos con más farmacias cercanas, el rescate de la guardia cederista, la estabilización del abasto de agua, la eliminación de las indisciplinas sociales: el estiércol equino que vierten carretoneros y cocheros, y la música altisonante a deshoras.

La diputada Isabel González Cárdenas, presidenta de la Asamblea Provincial Poder Popular, desde la pequeña demarcación festejó el júbilo camagüeyano por el triunfo contra el bloqueo en las Naciones Unidas, cuya resistencia y éxito final tendrán mucho más contundencia si en cada uno de los 100 consejos populares un patio, un pedazo de suelo, las tierras hoy ocupadas por el marabú…se convierten en fuentes de alimentos agropecuarios, y con más veras en Guáimaro donde –aseguró- se ejecutan o proyectan este año 19 inversiones eléctricas en espejos de agua para el riego de los sembradíos comunitarios, obras que reclaman el ahorro de electricidad en las zonas residenciales consumidoras en ese territorio del 80% del servicio que se genera.

Otras voces, como la del popular personaje Leoncio Batista Tercero, quien tocó campana para encabezar las movilizaciones de vecinos hacia las parcelas agrícolas los fines de semana y a los que alertó respecto a los Estados Unidos “no confiar ni tantico así” parafraseando al Che. El elector, Armando Guerra Reyes, primer delegado electo del país hace 40 años en Guáimaro, se brindó para integrar una comisión del barrio para prevenir y enfrentar las indisciplinas sociales.

Así de combativa y fraternal transcurrió la primera reunión del tercer proceso de rendición de cuenta del delegado, con un colofón de esperanza: los pioneros Suniel Hernández Fernández, Daniela Castillo Laguna, la joven maestra Yanielis Morales Polo y el donante de sangre más bisoño de la Circunscripción 3, Reinier Álvarez Laguna, fueron premiados por sus logros escolares y buenas actitudes vecinales, junto a los veteranos consagrados al barrio, una simbiosis de juventud y experiencia como la vida misma del Poder Popular en constante renovación de realizaciones.