CAMAGÜEY.- (ACN) El tributo a la memoria del líder campesino cubano Sabino Pupo, quien fue asesinado un día como hoy hace 68 años por matones a sueldo de una compañía norteamericana, constituyó escenario para denunciar la posición actual de ese gobierno con respecto a Cuba.

En el cementerio del poblado de Camalote, del municipio de Nuevitas al norte de la provincia de Camagüey, habitantes de la localidad y miembros de laAsociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), se pronunciaron contra el doble rasero de la política de los Estados Unidos.

La figura de Sabino Pupo fue un ejemplo de resistencia ante la hegemonía de esa nación hace casi siete décadas, cuando se sentían dueños de nuestras tierras, y hoy nosotros decimos abajo al bloqueo y sus leyes genocidas que mantienen su vigencia, expresó Yudiennis Peña, joven campesina.

En sus palabras en el acto, Yudiennis resaltó que los miembros de la ANAP también rechazan la ocupación ilegal del territorio donde se ubica la base naval de Guantánamo, otro de los aspectos sin resolver luego del restablecimiento de relaciones entre ambos países, y aseguró que no dejarán caer las banderas enarboladas por Pupo.

El líder se había asentado en la década de 1940 junto a su familia en las tierras que una vez pertenecieron a Salvador Cisneros Betancourt, Marqués de Santa Lucía, y que este donó a los veteranos y herederos de las guerras independentistas del siglo XIX, donde lucharon el padre y los tíos de Pupo.

Delegado por la Asociación Campesina de Santa Lucía al congreso que se celebró en Santiago de Cuba en 1945, pronto se convirtió en una amenaza para los representantes de la compañía estadounidense Manatí Sugar Company, quienes después de tratar de sobornarlo infructuosamente, decretaron su asesinato.

Cada 20 de octubre, en Camalote se desarrolla una peregrinación de estudiantes, trabajadores del sector agropecuario y autoridades municipales y provinciales hasta el camposanto para rendirle tributo al mártir, al cual asistieron hoy sus hijos, Gustavo y Arcadio Pupo.

La iniciativa de la ANAP en Camagüey sumó ese homenaje al movimiento nacional de rechazo al mecanismo diseñado hace más de 50 años para asfixiar a la Revolución, y que comenzó este lunes con el Avispero contra el bloqueo, protagonizado por estudiantes, artistas y otros miembros de la sociedad civil de toda la Isla.

El próximo día 26, se votará una vez más la Resolución de Cuba contra el bloqueo en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, que en 2015 obtuvo 191 votos a favor y solo dos en contra, el de Estados Unidos y el de su aliado Israel.