CAMAGÜEY.- Un toque yoruba por la vida fecunda de Fidel Castro ofrecen santeros de esta ciudad, en la Casa de Cultura Ignacio Agramonte, ahora mismo espacio de confluencias entre creyentes o no en su Fe.

A las dos y media de la tarde comenzó la ceremonia del tambor de fundamento a Obatalá, la deidad más cercana a Olofi, su Dios, y al que más se le toca por la salud del Comandante, según explicó a Adelante digital Pablo Hernández, babalawo vicepresidente de la filial de la Asociación Yoruba de Cuba en Camagüey.

Sobre las esteras colocaron la ofrenda de flores, frutas y dulces en palangana para la deidad identificada con la sopera tapada, el collar de mazo y el rabo, y que esta tarde corresponde al Obatalá de Magalys Machado Castillo, santera desde hace 64 años y militante del Partido Comunista de Cuba.

El santo respondió que estaba de acuerdo cuando “se le dio coco” o conocimiento de lo que se estaba haciendo, luego del sacrificio y la preparación del trono, afirmó Magalys, maestra de educación primaria, reincorporada a la enseñanza en la Escuela Martha Abreu después de haberse jubilado.

“Me hicieron el santo cuando tenía tres años de edad por un asma crónica que padecía y ya cumplí 67. Me siento bien y estoy muy emocionada como cubana, porque nuestro pueblo es fidelista. Nos hemos reunido para darle salud al ídolo de Cuba”, comentó la santera.

La ceremonia incluye el toque sin canto, conocido como el oro seco, donde la ofrenda, y luego el cambio de posición al amplio salón de la Casa de Cultura, para tocar, cantar y bailar en aras de la buena comunicación en esta religión de origen africano.

La Asociación Yoruba tiene una activa participación en los eventos socioculturales de la provincia, destacó a este diario Lázaro Rivero Valero, presidente de la filial, fundada en el 2002.

Toques similares han ofrecido cuando la lucha de regreso de los Cinco Héroes, ante la proliferación del cólera en el territorio, y con acciones de fraternidad con la iglesia católica, el máximo ejemplo cuando el recibimiento de la imagen de la Virgen de la Caridad en su peregrinación por la Isla.

A las seis de la tarde concluirá el toque, porque después de esa hora no se puede percutir los batá, una familia de tres tambores consagrados; entonces los concurrentes darán por concluida la acción con un pasacalle hasta el Parque Agramonte, plaza fundacional del Camagüey actual.