Según los especialistas del Centro de Meteorología en el territorio, por el momento desapareció la espera de lluvias mayores de lo normal para los meses de marzo a mayo, lo cual conllevaría a un avance rápido hacia la escasez del recurso y el establecimiento de condiciones cálidas.

Actualmente esta provincia, con una capacidad de almacenamiento superior a los mil 200 millones de metros cúbicos de agua, es la segunda de Cuba en este indicador y muestra sus 54 embalses a poco más del 30 por ciento como promedio de su volumen total.

Respecto a las 12 presas destinadas al suministro a la población, estas evidencian una situación más favorable con el 52 por ciento como promedio de llenado, aunque la tendencia es a la baja y varias de estas ya tienen un estado crítico.

Desde la delegación del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos en la provincia se toman las medidas para la eliminación de salideros en el sistema de acueducto, la entrega del líquido en días alternos para las zonas más afectadas y se llama a la ciudadanía al ahorro en sus viviendas.

Por otra parte, ante la tendencia a la baja de la humedad de los suelos y el predominio de los procesos de evapotranspiración, para los expertos cabe esperar el acento de la sequía agrícola, con una alta probabilidad de que se prolongue a lo largo del mes de abril hasta la llegada de los efectos de la primavera.

Recomiendan entonces al sector agropecuario consumir el agua en equilibrio con el estado real de los reservorios, aplicar eficientemente la ciencia y la tecnología en los sistemas de riego, y establecer mayor comunicación entre los técnicos y los productores para la retroalimentación de ambos.

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