A partir de subproductos y derivados de la elaboración de crudos, los azucareros preparan en pequeñas instalaciones fabriles las mezclas de melaza con urea y bagacillo y melaza con urea, además de bloques multinutricionales.

Esa contribución es muy beneficiosa para la rama vacuna en época de tensión por la estación seca que reduce considerablemente las posibilidades de pastos para los rebaños lecheros y de ceba.

Arnaldo Sánchez González, especialista industrial en la Empresa Azucarera Camagüey, informó que en los centrales Siboney y Batalla de Las Guásimas funcionan plantas para estas producciones, y se espera que próximamente echen a andar centros similares en los ingenios Carlos Manuel de Céspedes y Argentina.

Estas elaboraciones, junto a otras con igual propósito, representan un valor agregado de la gestión principal de las fábricas de azúcar.

De acuerdo con fuentes de la dirección ganadera en la provincia, primera de Cuba en la producción de leche y de carne vacunas, los alimentos que logra la agroindustria azucarera resultan muy útiles, pues se distribuye en las zonas más castigadas por el déficit de comida para los animales.

La melaza con urea y bagacillo, que son partículas resultantes de la molida de la caña, y la otra mezcla –melaza con urea- son muy bien recibidas por los pecuarios en esta época de escases porque les resulta un alimento barato y nutritivo para los rebaños.

Aunque afrontó limitaciones con algunos insumos, en breve comenzará a prepararse en el “Batalla de Las Guásimas” un tipo de ensilado  para el engorde de cerdos con vinaza, levadura saccharomyces, melaza y yuca o boniato.

Altamente digestible para el ganado, la caña de azúcar tiene relevancia en la alimentación de rebaños lecheros y de ceba, sobre todo en la estación de pocas lluvias, cuando las otras gramíneas en pastizales y áreas forrajeras son poco disponibles y de baja calidad.   

{flike} {plusone} {ttweet}