El índice de infestación del mosquito Aedes aegypti, agente transmisor del dengue, la chikungunya, y las fiebres amarilla y del Zika, es del 0,27 a nivel provincial, poco más de cinco veces el admitido para que, en caso de aparecer una de estas y otras enfermedades, no ocurra transmisión, pues la hembra se alimenta de la sangre humana y al picar a una persona enferma provoca el contagio de otra sana al ser picada después.

Es evidente que esta infestación, dada de acuerdo con las viviendas revisadas y de estas las calificadas como positivas, o sea, con la presencia del insecto en estado larvario, ha disminuido, pero mientras no se encuentre en el 0,05 –el permisible--, el riesgo de pasar uno de estos padecimientos de un individuo a otro está vigente.

La infestación de dengue es del 17,3 % en la provincia y nos encontramos en una época del año propicia para erradicar la presencia de ese pequeño insecto blanquinegro con rayas en el dorso y las patas y de aproximadamente 5 mm, con su fase acuática y sus tres formas evolutivas –huevo, larva y pupa--, y la de adulto, que es cuando vuela.

Los doctores María Leticia Costa García y Juan Jesús Llambías Peláez, ambos especialistas en Epidemiología, coinciden en la necesidad de disminuir el índice de infestación ahora cuando no llueve, sin pasar por alto el seguimiento antivectorial establecido, también en los controles de puertos y aeropuertos, y el relacionado con quienes entran de otros países y se alojan en hoteles o casas de renta.

Muy a favor de la salud de la población ha estado el acudir oportunamente al médico, ser ingresado, chequeado y tratado, de manera tal que no ha habido complicaciones en esta última etapa.

El Dr. Fernando González Isla, director provincial de Salud Pública, añadió la importancia que reviste analizar diariamente los detalles en cada circunscripción, cuestión que fortalece el trabajo comunitario en este sentido y otros vitales para elevar el nivel de vida de la población, y se refirió al ejemplo que deben ofrecer los trabajadores del sector en el lugar donde viven.

Al licenciado en Laboratorio Clínico, Eddy Reyes Lang, de 43 años y residente en el municipio de Florida, con la primicia de ser entrevistado para el sitio digital Adelante.cu cuando se encontraba ingresado en el hospital clínico quirúrgico Amalia Simoni por diagnosticársele la fiebre del Zika, importada desde la República Bolivariana de Venezuela, ya fue dado de alta, con las indicaciones pertinentes y un seguimiento médico indicado.

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