Formada por 625 Comités de Innovadores y Racionalizadores y una membrecía  que sobrepasa los 11 000 asociados, la ANIR sostuvo en pie en esta etapa la voluntad de buscar soluciones a diferentes problemas que acontecen con equipos, máquinas y otros medios que se emplean en el quehacer económico, social y de los servicios.

Los debates de la asamblea se centraron en exigir a las administraciones el cumplimiento de lo establecido en las normas legales, tanto de la Ley 38 como en la Resolución 25 del Ministerio de Finanzas y Precios que fija las inspecciones sobre si se procede correctamente o no en aplicar lo normado.

Camagüey en este último aspecto está llamado a reactivar el chequeo sistemático, algo en que fue puntera en el país, mientras precisa consolidar los asambleas trimestrales, escenario donde deben de evacuarse muchas de las dudas que tienen los innovadores.

Varios asistentes al encuentro abogaron porque se realice un cuidadoso examen de los recursos destinados al reciclaje y que pueden tener vida útil en otras esferas, en cambio, toman el camino equivocado, según los ponentes.

Representantes de varios centros laborales expusieron el esfuerzo de sus innovadores para encarar las dificultades de recursos y entre ellos, Evelio Piloto, de los Talleres Ferroviarios, sostuvo la tenacidad del colectivo para mantener de alta las locomotoras de procedencia China y de otras facturas tecnológicas.

La vicepresidenta nacional de la ANIR, Tahiri Lizano de Armas, en una de sus intervenciones destacó que Camagüey tiene potencialidades para mantenerse entre los territorios del país y aspirar a la sede del acto por la fundación de esa organización.

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