El académico señaló que los líderes disponen de dos tipos de poder: el de la posición, el de la autoridad formal, el cual es legítimo y el de poder personal, que es de conocimiento y referencia.

En el encuentro, organizado por la delegación de base de la Unión de Periodistas de Cuba de este medio de difusión masiva, remarcó que la personalidad del líder y las expectativas y el comportamiento de los subordinados son los elementos fundamentales en cualquier análisis del proceso de liderazgo.

El directivo debe ser líder para poder ejercer la función de conducción, aunque no todos los líderes son directivos competentes ni todos los directivos efectivos son líderes, al parecer un juego de palabras, pero que tiene un profundo contenido didáctico y práctico.

El disertante señaló una referencia de Fidel Castro: cada época, cada sociedad, cada momento histórico requiere ciertas cualidades: posiblemente, las condiciones de un líder en el futuro sean diferentes de las condiciones que se hayan requerido para una etapa revolucionaria de lucha, la imaginación y la audacia que se requería en un momento dado.

Y continuó con lo señalado por el Líder Histórico: “Quizás en otro momento haga falta gente más fría, menos intuitiva, más metódica; otro tipo de hombre, el educado para dirigir la sociedad en otra fase de su desarrollo, aunque siempre será necesaria una dosis de espíritu creativo e imaginación. Por muy lejos que se llegue, siempre la sociedad será susceptible de perfeccionamiento, de cambios...”

Loredo consideró que Fidel es un líder nato, capaz de visionar el futuro, venir al presente y explicárselo al pueblo de Cuba al igual que reconoció las dotes del Guerrillero Heroico Ernesto Guevara.

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