Loreta Prieto Castillo, directora del colectivo integrado por 153 trabajadores, argumenta que la principal afectación para mejorar los indicadores de eficiencia resulta  la obsolescencia de los equipos en la entidad, una de las cuatro de su tipo en Cuba.

“Es una fábrica cuya tecnología tiene más de seis décadas en explotación, sin embargo, hemos logrado cumplir los planes de producción en los últimos tres años. Nuestras máquinas funcionan gracias la constancia del colectivo de innovadores. Para el primer cuatrimestre del año tenemos garantizada la materia prima”, afirma Prieto Castillo.

En el contexto de celebraciones por el Día del Trabajador de la Industria Ligera, los operarios de la fábrica se esmeran para cumplir los estándares cualitativos del producto.

Ángel Luis Rodríguez, tecnólogo de esta  Unidad Empresarial de Base, asegura que a pesar de la existencia de una serie de inconvenientes, los indicadores de calidad son aceptables.

“Le damos seguimiento a las distintas áreas de elaboración; siempre pendientes de que el cerillo tenga un buen cierre, y que tanto el fósforo como la caja queden en las mejores condiciones para ser comercializados.”

 La organización y limpieza del puesto de trabajo caracterizan a la fábrica de fósforos “Rafael Guerra Vives”, cuya fuerza laboral labora para superar los resultados de la eficiencia en el actual 2016 .

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