Esa estabilidad presupone una adecuada dispensarización de la población, que fue del 99,3 %, clasificado, según correspondió, en los llamados grupos de personas supuestamente sanas, de riesgo, enfermos y con secuelas.

Sin embargo, los municipios de Vertientes, Minas, Nuevitas, Santa Cruz del Sur, Carlos M. de Céspedes, Guáimaro, Florida, Jimaguayú, Sibanicú, Sierra de Cubitas y Esmeralda no alcanzaron la media provincial en este sentido. Aunque de manera general las consultas en ese nivel de servicios se sobre cumplen en un 13 %.

Una acertada dispensarización, avisa, por así decirlo, a qué se enfrenta el sector. En el 2015, por ejemplo, los casos con hipertensión arterial aumentaron en un 3,2 %; la diabetes mellitus, en un 3,1 %; el asma bronquial, en un 0.4 %; las enfermedades cerebrovasculares en un 0,7 %; por solo mencionar algunas.

Continúan las dificultades en la identificación y seguimiento de los factores de riesgo ante los algunos cánceres prevenibles, como son los exámenes relacionados con el de próstata, de colon, bucal, y se insiste en la necesidad de elevar la educación y promoción de salud en pos de la deshabituación tabáquica y alcohólica, mientras el cáncer sigue siendo la primera causa de muerte en la provincia.

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