De acuerdo con la Empresa Azucarera Camagüey, de enero a junio las ocho entidades dedicadas al cultivo de la gramínea prevén plantar 14 mil 667 hectáreas, pero hasta ahora se reportan unas dos mil 930 aradas, lo cual representa solo el 44 por ciento de lo fijado desde el comienzo del año.

Acelerar el laboreo en estos primeros meses implicará después asegurar las condiciones del lecho para recibir las semillas en mayo y junio, cuando es mayor el rendimiento en la siembra y con humedad en los suelos por las lluvias de la estación húmeda, opinan especialistas.

Pero el desempeño de la maquinaria de preparación del terreno ha estado por debajo del pronóstico, en parte por frecuentes precipitaciones extemporáneas, sobre todo en la zona sur de la provincia, donde se asientan importantes macizos cañeros.

Las entidades más atrasadas son Batalla de Las Guásimas y Panamá, requeridas más que otras de contar con suficiente caña en sus campos, al igual que la “Ignacio Agramonte”, para realizar o emprender zafras con suficiente disponibilidad de materia prima.

Aunque adelantos del Centro Meteorológico de Camagüey señalan que ocurrirán lluvias en febrero y marzo por encima de la norma histórica, en los últimos días no se reportan precipitaciones de consideración en el territorio, de manera, asegura, que la humedad del suelo disminuyó considerablemente y seguirá bajando.

Con siete centrales en Camagüey, en la presente molienda funcionan cinco y los otros dos -Panamá e Ignacio Agramonte- no intervienen en las campañas desde hace varios años por la baja existencia de caña en sus áreas de cultivo.

Pero aparte de ello, los ingenios en operaciones lo hacen con una cantidad de días por debajo de las posibilidades, precisamente por no tener bastante gramínea por cosechar para 150 jornadas de trabajo fabril que es lo idóneo.

En 2016 Camagüey planificó sembrar a unas 24 mil 600 hectáreas, para lo cual cuenta con equipos para asegurar la preparación del terreno.     

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