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“Hacía años que no veíamos flores de este cactus endémico del país, y han brotado en julio”, aseguró el biólogo Eleandro Lamarté, especialista de la Empresa de Protección de la Flora y la Fauna en el territorio norte, durante la reciente emisión del programa Despejando X, de Televisión Camagüey.

“Como parte de nuestros estudios daremos seguimiento a la duración de la flor y a la formación del fruto que, como indica su nombre, parece un aguacate por el tamaño y el color verde olivo”, agregó.

Los pétalos de las flores de la cactácea van desde el blanco al rosado pálido, y a pesar de su lento crecimiento destaca por su longevidad entre los ejemplares típicos de la manigua costera cubana.

Elenadro Lamarté añadió que, de la también llamada flor de copa, antes había poblaciones en los municipios de Santa Cruz del Sur y Vertientes, “pero ya no existen porque las áreas donde se encontraban fueron utilizadas para fines agrícolas”.

Riqueza, diversidad y alto grado de conservación caracterizan los paisajes de Cayo Sabinal, donde han logrado reproducir la Güirita cimarrona (Crescentia cujete L.), otra planta en peligro de extinción.

“La Güirita cimarrona está en los cuatro cayos más grandes del archipiélago Sabana-Camagüey, y forma parte del plan de manejo”, refirió Jorge Forkaders, especialista forestal.

En el reciente inventario florístico localizaron 186 especies, de las cuales 96 son autóctonas, y varias se ubican en el bosque Semidesiduo, el segundo en importancia del cayo por su extensión territorial.

Jorge Forkaders confirmó que el ordenamiento del patrimonio forestal favorece el uso sostenible de la diversidad biológica, de ahí la atención a las comunidades vegetales, por las relaciones entre individuos autóctonos e invasores como la casuarina o pino australiano, las orquídeas y las bromelias.

Esta área de alta fragilidad ecológica presenta un relieve llano con pequeñas elevaciones y ecosistemas muy variados de manglar, ciénaga, lomas, costas y playas.

Cayo Sabinal ocupa 335 kilómetros cuadrados y debe su nombre a la abundancia del árbol de madera preciosa llamado Sabina.

Por su importancia es objeto de investigaciones, en función de estrategias de manejo, para además garantizar la armonía entre los intereses turísticos y la protección de la biodiversidad.

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