De manera alguna la necesidad de transformar varios indicadores productivos y de servicios opaca que la provincia muestre avances, aunque pudieran ser superiores de eliminarse ineficiencias empresariales, problemas de planificación, incumplimientos en la producción de bienes y en las ofertas de servicios y productos a la población.

Como analizaron los delegados de este órgano de gobierno en la décimo séptima sesión de la Asamblea Provincial, todo ello incide negativamente en la circulación mercantil minorista, en la estructura de ingresos, en la liquidez financiera y en el desempeño presupuestario. El municipio Camagüey incide en este indicador en más de 15 millones de pesos.

El antídoto para resolverlos está suficientemente claro: redoblar la exigencia, el sentido de pertenencia, el control y la responsabilidad de las administraciones.

No escapó del análisis las muestras de indisciplina informativa, la falta de visión estratégica en la producción ganadera para evitar las consabidas justificaciones por exceso o escasez de lluvias y la buena nueva del rescate de 216 tranques, una política que se había perdido hace más de un decenio y resurgida por un pensamiento renovador, cargado de iniciativa y de integración, clave indudable de éxitos.

La sequía es una realidad. Más de 4 000 tranques y pozos están abatidos, sin embargo, según la apreciación de la comisión productiva de la Asamblea, persisten problemas complejos con los contratos en la producción lechera, en la alimentación y mal manejo en la rotación de los potreros, a lo que se une limitaciones con la maquinaria con más de treinta años de explotación.

Fue grato saber de la adquisición de bombas solares, concebidas para el abasto de agua, de equipos modernos y de las disponibilidades financieras a través de créditos bancarios.

Las discusiones incluyó una información del director de la Empresa Azucarera, de cara al futuro mediato e inmediato, mientras los debates se pusieron al rojo vivo al introducirse los incumplimientos de los indicadores físicos y las irregularidades en el funcionamiento de los puntos de venta de materiales de construcción de la red de comercio interior.

Hubo un reconocimiento expreso para el punto radicado en el reparto Julio Antonio Mella, libre de mediadores que, en otros lugares, envician el ambiente y propenden al desvío de cemento, arena y acero con ánimo de lucro personal y a afectar las personas más necesitadas.

El temario comprendió un enjundioso análisis sobre el curso escolar, recién concluido, y las perspectivas para del que se inicia en septiembre, con dos prioridades: la cobertura docente, necesitada de un enfoque táctico y estratégico, y el ingreso de estudiantes a las carreras pedagógicas, fenómeno que debe trascender a toda la sociedad.

Sin maestros cómo formar los futuros profesionales y técnicos y obreros calificados, y es esencial desarraigar de los hogares la desmotivación entronizada, de que sus hijos no estudien las carreras pedagógicas, aún cuando las muchachas y muchachos muestran inclinación hacia el magisterio.

El sector educacional en Camagüey cuenta con una matrícula de 120 000 alumnos, distribuidos en 664 centros, una fuerza laboral de 30 000 trabajadores, de ellos 13 000 docentes y un presupuesto de 334 millones de pesos, con la misión de dar continuidad al proyecto social, en medio de tiempos diferentes que se avecinan.

Varios acuerdos adoptó la Asamblea Provincial para responder a los asuntos planteados y dos estuvieron signados, de forma especial, para el reconocimiento al colectivo de la Escuela Primaria Josué País que se hizo acreedor de la bandera de la UJC, entregada como parte de las sesiones del recién finalizado X Congreso de la organización juvenil, y a todos los trabajadores de la educación por los resultados del curso académico 2014-2015.

Jorge Luis Tapia Fonseca, primer secretario del Partido Comunista en la provincia, reiteró la idea de que mientras no se incremente la producción no podrá haber aumento del salario, y dijo que todos los trabajadores vinculados al sector agropecuario están acogidos a los sistemas de pago por resultado y cobran más si producen más leche, más carne, más viandas, frijoles o maíz.

Sostuvo que en la agricultura cañera sucede igual y anunció que más de un 70% de las empresas están relacionadas con las nuevas formas de pago, mientras dejó claro de que cuesta que la gente trabaje.

“La gente quiere recibir el salario sin producir. Los niveles de eficiencia y productividad son bajos”, remarcó, al tiempo que señaló que la ganadería y la producción azucarera están en deuda con la economía, en tanto, otros sectores como el arrocero, avícola y de granos avanzan.

Apreció que se discutieron problemas medulares y propuso para agendas posteriores y con carácter permanente mantener los temas: educacional, la agricultura y el desarrollo cañero.

Destacó la influencia que espiritualmente ejercen en los educadores el reconocimiento social, la integración de la familia con las escuelas y preguntó a continuación ¿cuánto estudiantes están matriculados en las carreras de agronomía en los politécnicos o en la universidad, residentes en los municipios eminentemente agrícolas, lo que puede contribuir a resolver la descapitalización de los recursos humanos y enfrentar el desarrollo tecnológico.

“Si no desarrollamos la agricultura cañera y ganadera en Camagüey no habrá desarrollo económico de esta provincia y podremos hacer todo lo otro: reparar hospitales, escuelas, calles, pero hace falta la economía”.

“Nos hemos distanciado del hombre que produce la tierra, del vaquero, del que está sembrado caña; la asamblea tiene que acercarse más a las realidades”, añadió Tapia Fonseca.

A modo de resumir sus ideas definió: “Los temas de la producción de alimentos, de leche, recuperar la ganadería con los conceptos que expliqué, la educación y enfrentar el delito, la corrupción y las ilegalidades, se convierten en prioridades estratégicas para desarrollar la provincia”.

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