CAMAGÜEY.- El jueves 27 de junio fue un día totalmente diferente en los 57 años de vida del camagüeyano Rodolfo González Rodríguez. Se sentía bien, asegura; sin embargo, poco después de las 10:00 a.m. sintió un dolor en el pecho que fue agudizándose, acompañado de una sudoración poco común.

Ante la insistencia de su familia llegó al hospital universitario Manuel Ascunce Domenech: “Luego del electrocardiograma me llevaron a la Unidad de Cuidados Intensivos. Determinaron que tenía un infarto agudo del miocardio. Sin perder un segundo el Dr. Ángel Esteban Miranda Fragoso me informó que había un medicamento cubano en ensayo clínico, que yo cumplía los requisitos descritos en el protocolo y que si aceptaba, sería el primer paciente en recibirlo en Camagüey.

Rodolfo se siente orgulloso de contribuir a hacer realidad la investigación, incluso, para otras personas.Rodolfo se siente orgulloso de contribuir a hacer realidad la investigación, incluso, para otras personas.“Respondí que sí al cardiólogo, porque confío en la medicina cubana, en sus profesionales y en esos investigadores muchas veces anónimos que hacen tanto por la salud de nuestro pueblo.

“No he sentido reacciones adversas, que pueden suceder como con cualquier medicamento. Me siento bien conmigo mismo, no solo porque me estoy recuperando, sino porque contribuí a este estudio. Mi aporte es esperanzador para que esa investigación se haga realidad”.

Este hombre, militar por 30 años, es favorecido con el GIGB-500, producido en el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de la capital. Después de Rodolfo se sumó a la lista Oscar Fortes Chofre, de 62 años. Explica el Dr. Miranda, especialista en Medicina General Integral (MGI) y en Cardiología, Profesor Asistente, Máster en Urgencias Médicas y jefe de ese servicio en el hospital camagüeyano, que ninguno ha presentado eventos adversos y los biomarcadores cardíacos (son sustancias liberadas hacia la sangre cuando se produce un daño al corazón) han evolucionado favorablemente.

Oscar Fortes, el segundo paciente incluido en el ensayo clínico en Camagüey, en pleno pase de visita del Dr. Miranda.Oscar Fortes, el segundo paciente incluido en el ensayo clínico en Camagüey, en pleno pase de visita del Dr. Miranda.

“Por supuesto —agregó— los seguimos con exámenes como el ecocardiograma al décimo día de ese golpe al miocardio, y lo repetimos al mes, y al tercero y sexto, a pesar de que las pruebas de sangre en ambos apuntan hacia una adecuada transformación”.

La aplicación del ensayo clínico Amigos-2 (por las siglas en inglés de Acute Myocardial Infarction Study with Growth HOrmone ReleaSing Peptide, que significa estudio de infarto agudo de miocardio con crecimiento de péptidos de liberación castrona), se aprobó hace apenas unos días en 16 instituciones hospitalarias de la mayoría de las provincias del país —con excepción de Las Tunas, Pinar del Río, Isla de la Juventud y Artemisa. Este prevé favorecer en un inicio a 180 cubanos entre los 18 y 80 años.