CAMAGÜEY.- La segunda jornada de sesiones del taller Tarea vida: información y comunicación para la socialización del conocimiento, incluyó una conferencia de la jefa del centro para la reducción de riegos y desastres, Roxana García Domínguez, acerca de las zonas vulnerables a las afectaciones del clima y las pautas para entender mejor esos tipos de peligros.

Durante la ponencia, García Domínguez se refirió a los escenarios con mayores tendencias a sufrir daños por la naturaleza, a la resiliencia como un mecanismo efectivo para devolverle su esplendor a los ecosistemas y a las comunidades humanas perjudicadas por sucesos climatológicos y para prevenir futuras catástrofes en sitios con vulnerabilidades potenciales.

La especialista del Centro de Investigaciones de Medio Ambiente (Cimac), Josefa Primelles Fariñas, se refirió a la reducción de riesgos de desastres y la adaptación al clima en la planificación del desarrollo local. Sobre ese particular la investigadora, planteó ideas claves: “Muchas veces cuando se habla de un bosque se piensa en aprovechar su madera, pero no en su utilidad espiritual, en la influencia positiva sobre los suelos, en su función para generar biodiversidad”. También abundó en la importancia de crear valores ambientales en las personas, “tomando como base la Tarea Vida”.

Prosiguieron las acciones con la exposición de una Plataforma de gestión de la información y el conocimiento con enfoque de Adaptación basada en Ecosistemas (AbE) y Adaptación basada en Comunidades (AbC), por la directora de esa misma institución, Nereida Junco Garzón, encaminados a promover iniciativas para contrarrestar los daños climáticos, sumar beneficios a la economía del territorio y aumentar la concientización sobre la necesidad de convivir con un entorno verde.

Por otro lado, la trabajadora del Cimac, Grisel Reyes Artiles, expuso cómo el proyecto Basal (Bases Ambientales para la Sostenibilidad Alimentaria Local, deviene en una iniciativa efectiva para fomentar el progreso regional desde un punto de vista agroecológico, sin agredir el medio ambiente. Este procedimiento, aplicado con éxito en Jimaguayú, “ha posibilitado una mayor capacitación a los productores, la superación para decisores y técnicos en el municipio, un apoyo al sistema de extensionismo agrícola y la gestión de la información agroecológica”.

Concluyó el evento con un intercambio entre los diferentes investigadores de los centros medioambientales y los comunicadores, periodistas e integrantes de diversas instituciones de la provincia. Uno de los criterios que sobresalió en ese espacio resultó el de efectuar talleres similares, en otras oportunidades, para continuar preparando al público en una temática tan sensible y de primer orden como es el cambio climático.