VERTIENTES, CAMAGÜEY.- La puesta en marcha de un moderno secadero de arroz de tecnología brasileña PAGE en la Unidad Empresarial de Base (UEB) Teófilo Duarte Delgado, brinda, entre otros beneficios, la posibilidad de utilizar la cáscara de arroz como combustible para hacer funcionar las torres de secado y por tanto ahorrarse hasta 2 048 litros de diésel al día.

Michel Bayate Camejo, director general del Complejo Agroindustrial de Granos Ruta Invasora expresó a Adelante Digital que tienen aspiraciones de incrementar el uso de energía renovable al convertir la cascarilla, pasivo ambiental que sufre largos períodos de descomposición, en un activo económico para generar energía.

“Quisiéramos que el país nos aprobara la inversión para adquirir tecnología que nos permita incinerarla. Así aprovecharíamos las 142 toneladas de cascarilla que se producen cada día cuando la industria está a plena capacidad, y además de la energía, la ceniza se puede utilizar para la construcción de bloques y para la metalurgia”, nos aseguró Bayate Camejo.

La cáscara de arroz, obtenida en el procesamiento industrial de limpieza del grano, queda como un residuo agroindustrial, la que por su baja densidad ocupa grandes volúmenes y crea un gran problema a la hora de encontrar dónde depositarlo.

Estos desechos provocan afectaciones al medio ambiente, debido a que los mismos son almacenados en lugares descampados o quemados al aire libre, generando una ceniza con alto contenido de sílice (SiO2), muy contaminante para el suelo y el manto freático.